Día 12 de marzo

12 de marzo

Historia bíblica

Las plagas de Egipto

Moisés y Aarón se presentaron ante el faraón de Egipto y le dijeron: “Así dice el Señor, Dios de Israel: Deja salir a mi pueblo para que me celebre una fiesta en el desierto”. Respondió el faraón: “¿Quién es el Señor para que tenga que escuchar su voz y dejar salir a Israel? No conozco al Señor, y no pienso dejar salir a Israel” (Ex 5, 1-2). Y ordenó que se recrudeciera el trabajo de los hebreos.

Entonces, por medio de Moisés y Aarón, castigó Dios a Egipto con terribles calamidades, conocidas por las diez plagas de Egipto. Sólo después de padecer estas plagas, el faraón dejó a los israelitas salir de Egipto.

Estas fueron las plagas de Egipto:La primera: las aguas se convirtieron en sangre; la segunda: todo el país se llenó de ranas; la tercera: todo el polvo de la tierra se convirtió en mosquitos, que invadieron a Egipto; la cuarta: una enorme cantidad de tábanos sobrevino sobre la casa del faraón, sobre sus siervos y sobre todo el país de Egipto, y el país quedó infestado de tábanos (Ex 8, 20); la quinta: una peste muy grave recayó sobre los ganados del campo, los caballos, asnos, camellos, ovejas y vacas de los egipcios, sin dañar a los animales de los hijos de Israel; la sexta: hombres y animales se vieron cubiertos de úlceras repugnantes; la séptima: una lluvia de granizo destrozó las cosechas y los árboles; la octava: una nube de langostas invadió a todo Egipto, cubriendo toda la superficie del país, devorando toda la hierba y todos los frutos del árboles; la novena: densas tinieblas oscurecieron todo el país de Egipto durante tres días, de tal forma que los egipcios no pudieron moverse de donde estaban; y la décima: la muerte de todos los primogénitos de los egipcios.

*****

Anécdota

El gran músico austríaco Francisco José Haydn, cuando estaba componiendo su obra inmortal La Creación, si la inspiración le faltaba se ponía de rodillas diciendo: Señor, no mires como una temeridad en tu siervo cantar tus alabanzas. Una vez que toda la nobleza, reunida en el aula magna de la Universidad de Viena, le aclamaba con entusiasmo, se levantó de su silla apuntando con el dedo al cielo y exclamando: Todo bien nos viene de arriba. Próximo a la muerte escribía: Quiero que mi vida sea como mis composiciones, que comenzaban con el nombre del Señor y terminaba con el alleluia de alabanza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s