Día 19 de marzo

19 de marzo

Solemnidad de san José

Solemnidad de san José, esposo de la Bienaventurada Virgen María, varón justo, nacido de la estirpe de David, que hizo las veces de padre para con el Hijo de Dios, Cristo Jesús, el cual quiso ser llamado hijo de José, y le estuvo sujeto como un hijo a su padre. La Iglesia lo venera con especial honor como patrón, a quien el Señor constituyó sobre su familia. (Martirologio Romano).

*****

La figura de san José

San José es el esposo castísimo de la Virgen María y el hombre justo que hizo de las veces de padre de Jesús en la tierra. Nadie ha conocido y tratado tan de cerca a Jesús y a María como él. San José cumplió con fortaleza y cariño la misión que Dios le confió. Y se hizo santo sin dejar su humilde trabajo de artesano, como para recordar a todos los hombres y a todas las mujeres que en eso consiste la santidad: en cumplir la voluntad de Dios en el sitio donde Él los ha colocado, haciendo muy bien y con amor las cosas corrientes.

Maestro de vida interior, trabajador empeñado en su tarea, servidor fiel de Dios en relación continua con Jesús: éste es Jose. Ite ad Ioseph. Con San José, el cristiano aprende lo que es ser de Dios y estar plenamente entre los hombres, santificando el mundo. Tratad a José y encontraréis a Jesús. Tratad a José y encontraréis a María, que llenó siempre de paz el amable taller de Nazaret (San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, n. 56).

Lo que más sobresale en su vida es la fidelidad heroica a la vocación que recibió del Señor. Su vida podría resumirse en dos palabras: fue fiel. Fiel a una vocación divina de contemplativo en medio del mundo, identificándose con la Voluntad de Dios, sin poner dificultades, con un sí continuado a los requerimientos divinos.

Estaba desposado con la Virgen, y, sin embargo, no sabía nada de la visita del arcángel san Gabriel ni del misterio de la Encarnación que se había realizado tan cerca de él; y un ángel le hace conocer en sueños que María ha concebido del Espíritu Santo. La visita del ángel da un nuevo rumbo a la vida de José, le indica el camino querido por Dios para él: el cuidado del Niño-Dios y de la Virgen. San José sabe descubrir lo que Dios quiere de él. No importa que al día siguiente encuentre las cosas de siempre: el taller, las herramientas, la casa pobre, los vecinos…

Más tarde se suceden en su vida acontecimientos que harían tambalear cualquier razonamiento de la mente humana (nacimiento de Jesús en un establo, huida precipitada a Egipto, etc.) y, sin embargo, san José no vacila. Había llamado a santificarse en el trabajo ordinario y en la vida de familia, y persevera hasta el final. Es una vida llena de dolores y gozos, con una misión bien concreta: hacer de cabeza de familia de la Sagrada Familia. Sobre el Santo Patriarca recayó la misión de custodiar al Hijo de Dios, al Rey del mundo; la misión de custodiar la virginidad, la santidad de María; la misión de cooperar -único llamado a participar del conocimiento del gran misterio escondido a los siglos- en la Encarnación divina y en la salvación del género humano (Beato Pío IX).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s