Día 21 de marzo

21 de marzo

Preguntas y respuestas

¿Qué es una peregrinación?

Peregrinación es el viaje emprendido con espíritu religioso a un santuario o lugar especialmente consagrado por la presencia divina, en virtud de una teofanía o manifestación sobrenatural, de una experiencia personal o colectiva excepcional, o de la presencia del sepulcro de un profeta, de un mártir o de un santo. La historia muestra cómo el hecho de partir en peregrinación constituía algo muy importante. El lugar santo al cual se dirigía el peregrino estaba por regla general en tierras lejanas. La peregrinación implicaba por ello el abandono del lugar y ambiente habituales, y la aceptación de las incomodidades y riesgos inherentes a un viaje: costumbres y lengua desconocidas, y peligros e inseguridad que amenazaban constantemente al viadante.

La peregrinación fue considerada como acto penitencial unas veces, en otras se acentuó el carácter de purificación y contacto con lo sobrenatural; muy a menudo se persiguió con ella la obtención de una determinada gracia espiritual o corporal, como la conversión de un pecador o la curación de una dolencia física. La obtención de la gracia deseada se sometía a la virtud del contacto con el lugar santo, a la recitación de unas plegarias o la práctica de unos determinados ritos ejecutados en el santuario, así como a la ascesis y transformación interior que llevaba consigo la realización de la peregrinación. Todos estos aspectos forjarían la espiritualidad genuina del peregrino.

¿Cuándo comenzaron las peregrinaciones?

La costumbre de peregrinar a los Santos Lugares data ya de los primeros siglos. Eusebio de Cesarea, en su Historia eclesiástica, relata cómo san Alejandro había venido de Capadocia a visitar Tierra Santa. A este misma época se remontan también la afluencia de cristianos a las tumbas de los mártires para celebrar en ellas su memoria, como se deduce de las actas del martirio de san Ignacio y san Policarpo, y el testimonio de sanb Cirilo.

En la Edad Media, la peregrinación a lugares célebres de devoción, constituía una de las formas de penitencia canónica o pública. Los focos más importantes de las peregrinaciones medievales fueron: Tierra Santa, Roma y Santiago de Compostela.

Dante Alighieri, en su libro La vita nuova, dice: No se entiende por peregrino sino aquel que va a Santiago o vuelve… Porque, en verdad, quien va a Roma es romero, como quien va a Jerusalén es palmero. En rigor clásico, peregrino es el del bordón y la concha compostelana. Pero ya en tiempos del autor de La Divina Comedia andaba en boca de las gentes el dicho popular de que todos los caminos llevan a roma. Incluso el Jacobeo.

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Anécdota

Lo que dijo Federico II de Alemania al enterarse que el cardenal Sinibaldo de Fiesco había sido elegido papa: He perdido un amigo cardenal y me he ganado un enemigo papa. Inocencio IV, ante los desmanes del Emperador no tuvo más remedio que excomulgarle.

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