Día 28 de agosto

28 de agosto

Memoria obligatoria de san Agustín

Memoria de san Agustín, obispo y doctor eximio de la Iglesia, que, convertido a la fe católica después de una adolescencia inquieta por los principios doctrinales y las costumbres, fue bautizado en Milán por san Ambrosio y, vuelto a su patria, llevó con algunos amigos una vida ascética y entregada al estudio de las Sagradas Escrituras. Elegido después obispo de Hipona, en la actual Argelia, durante treinta y cuatro años fue maestro de su grey, a la que instruyó con sermones y numerosos escritos, con los cuales también combatió valientemente los errores de su tiempo y expuso con sabiduría la recta fe. (430) (Martirologio Romano).

*****

Elección de san Agustín para el episcopado

Cuando el anciano obispo de la ciudad de Hippo Regio (Hipona, la actual Bona) quiso que alguien le sustituyera, el pueblo fiel empezó a gritar: ¡Agustín obispo! (Como el pueblo de Milán había hecho años antes con Ambrosio).

Un problema teológico

San Juan Pablo II, durante su estancia en Zaragoza en su primer viajo apostólico a España (año 1982), al ver a los baturros Zaragoza delante de la Virgen del Pilar, dijo: Unas palabras de reflexión. En todos los países se reza y se canta, parece que en España no sólo se reza y se canta, sino que también se baila por la gloria de la Virgen. Entonces se plantea aquí un problema para los teólogos. San Agustín ha declarado que aquél que canta reza dos veces. Yo me pregunto cuántas veces reza aquél que baila. Éste es un problema para los teólogos. ¡Buenas noches! ¡Alabado sea Jesucristo!

Menos preguntas y más acción

San Agustín, en una de sus cartas, cuenta: Uno cayó en un pozo donde el agua era bastante para que flotase sin morir ni ahogarle, no impidiéndole hablar, y se le acercó otro y, al verlo, le dijo con admiración: “¿Cómo has caído aquí?”. Y el otro le respondió: “Por favor, mira a ver si puedes sacarme de aquí y no me vengas con preguntas sobre cómo he caído”.

Reflexionando sobre la Santísima Trinidad

San Agustín escribió un tratado sobre la Santísima Trinidad (De Trinitate). Se cuenta que un día caminando por la orilla del mar, e iba reflexionando sobre este misterio de Dios. Intentaba comprender cómo tres personas distintas, siendo las tres Dios, no eran tres dioses, sino un solo Dios. Mientras le daba vueltas a este tema, vio a un niño en la playa que había hecho un hoyo en la arena, y con una concha iba al mar, llenaba el pequeño recipiente y vertía el agua en el hoyo. San Agustín le preguntó: ¿Qué haces? Y el niño respondió: Quiero trasladar todo el agua del mar a este pozo que he hecho. El santo obispo de Hipona exclamó: Pero, muchacho, ¿no ves que eso es imposible? Entonces el niño le dijo: Antes sucederá que yo traslade toda el agua del mar a este hoyo, que tú consigas penetrar con tu mente el misterio de la Santísima Trinidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s