¿Comprender a Lutero?… Imposible

En el número 1020 del semanario Católico de Información “Alfa y Omega”, que edita la Fundación San Agustín del Arzobispado de Madrid publica un artículo titulado “Lutero, con ojos nuevos”. Ya en la portada del citado se anuncia el artículo con estas palabras: “Comprender a Lutero, sin rencor”. Es triste que en un semanario católico aparezca un artículo para reivindicar la figura de Martín Lutero que tanto daño hizo a la Iglesia Católica. A continuación está la carta que he escrito al director de “Alfa y Omega”.

Señor Director de Alfa y Omega: Me ha sorprendido el artículo sobre Luetro. Es verdad que los católicos no tenemos que celebrar algo tan doloroso como fue la ruptura, por cisma y herejía, de la Iglesia Católica. La figura de Lutero es una figura triste por el gravísimo daño que causó a la Iglesia de Cristo. Yo no le juzgo. Le cuento una anécdota. Carlos V luchó contra la Reforma y, desde luego, contra Lutero. Después de muerto Lutero, el emperador realizó un viaje por Alemania. Al llegar a la ciudad de Wittenberg, donde estaba enterrado Martín Lutero, los nobles españoles que acompañaban a Carlos V aconsejaron al emperador que hiciera destruir la tumba del padre de la Reforma. El monarca contestó: “No soy quien para juzgarle después de muerto, pues sería meterme en el terreno del Juez Supremo. ni he hecho jamás la guerra a los muertos ni a nadie que no estuviera debidamente armado”.

El citado artículo tiene un error histórico muy grande. Es el siguiente: “la figura del dominico alemán y, en 2011, visitó el convento donde el dominico alemán estudió en Erfurt (Alemania)”. Martín Lutero no fue dominico, sino agustino y acérrimo enemigo de los dominicos. Este error quita credebilidad al resto del artículo, pues de él se desprende que el autor de Lutero no sabía mucho.

Y ahora le digo porque no puedo comprender a Lutero: Fue un hombre que negó la mayoría de los sacramentos, y el valor de la Tradición de la Iglesia; hizo que los conventos se despoblaran; aprobó la bigamia de un príncipe alemán partidario de él; grandes fueron sus insultos al Papa, Vicario de Cristo, utlizando las palabras más soeces; dio el visto bueno a la matanza de los campesinos alemanes cuando éstos se rebelaron contra la tiranía de sus señores, los príncipes alemanes; aprobó el despojo de los bienes eclesiásticos por parte de los príncipes alemanes; prohibió el culto a los santos y a la Virgen María; negó la mayoría de las verdades de la fe católica; suprimió en su Biblia libros y pasajes de la Sagrada Escritura; y un largo etcétera. Más que reformador fue un destructor.  “Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7, 16).

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s