Una reliquia


Un día vi, a primera hora de la tarde, que todas las luces del templo parroquial estaban encendidas; y las puertas, cerradas. Fui y vi que estaba el arzobispo de Colonia, acompañado por el vicario regional del Opus Dei en Alemania, y por un sacerdote de la parroquia, coadjutor como yo. Como san Alberto Magno, titular de la parroquia, era de Colonia, el cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia, quiso visitar la parroquia. Y prometió enviar una reliquia del santo. Esta reliquia fue enviada, y ahora está expuesta a la veneración de los fieles.

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