Las compañeras del colegio


Siguiendo con la conversación, de los profesores pasaron a hablar de las niñas de la clase. Charo Pizarro fue calificada por Marcos como aprendiz de pija.

-Desde que su padre, “el bucarito”, se hizo rico, a Charo le ha dado por lo pijo. No hay más verla con los modelitos con que viene a clase, y con el tonteo que tiene encima.

-¿Por qué le llaman a su padre “el bucarito”?, preguntó Conrado, extrañado por ese mote tan curioso, pero parecido al del butanito, el apodo de un conocido periodista de la radio.

-Porque empezó su negocio vendiendo cacharros de barro y de cristal, como vasos, tazas, platos, búcaros o botijos… en un puesto que estaba a la entrada del mercado, respondió Soria.

-A mí, la que más me sorprende es Katia Valle, dijo Daniel.

-Explícate, profirió Marcos.

-Porque es muy contradictoria en su manera de ser -comenzó a explicar Daniel-. Por sus ideas, es de un progre que echa para atrás. Sin embargo, no es de ésas feministas radicales, sino todo lo contrario, es muy femenina, algo coqueta, pero desprovista de la menor falsedad. Quizás por timidez, no se relaciona mucho con los de la clase; y siempre tiene un aire de tristeza en su rostro, como un poco acomplejada.

-No sé por qué será ese complejo, porque, aunque no sea una de esas bellezas que deslumbran, guapa sí que es, fue lo que se le ocurrió comentar a Conrado.

-Además, saca buenas notas, apostilló Marcos.

-Sí, no niego que sea mona y lista, pero para mí que hay algo que hace que muestre tristeza en su semblante y en sus gestos, apostilló Daniel.

-¿Y qué me decís de Aisha?, preguntó Marcos.

-¡¿La mora?!, exclamó Daniel.

-No es mora, aclaró Conrado. Son moros los del norte de África limítrofe con España, y ella es de Arabia Saudí.

-Para mí que todos los islámicos eran moros, terció Daniel.

-A mí Aisha me cae muy bien. Está totalmente integrada en la clase, y es simpática, aunque un poco reservada, comentó Marcos.

-Tan integrada no está, Marcos. Si lo estuviera como dices tú no llevaría el hijab, dijo Daniel.

-¿Hijab…?, inquirió Conrado.

-Sí, el pañuelo que cubre el pelo, le respondió Daniel.

-Pues sí lo está. Se relaciona con todos -insistió Marcos-. Hace ya cuatro años que vive en España.

-Que yo sepa, nunca se apunta a los planes que organizamos… Ni cumpleaños, ni excursiones, ni fiesta de final de trimestre, dijo Daniel.

Iba a replicarle Marcos, cuando Conrado, después de mirar su reloj, dijo:

-Nos tenemos que acercarnos a la parada, pues ya queda poco para las seis.

Y los tres se levantaron del banco para dirigirse al lugar de donde salía el autocar para Huelva.

4 Respuestas a “Las compañeras del colegio

  1. Me he quedado con las ganas de saber por qué no iba a las fiestas. quizá nadie la invitaba porque lleva el hijab. Nuestra cultura va de tolerante pero la verdad es que la tolerancia a veces nos queda lejos.
    Ante Dios todos somos iguales porque Él es puro amor.
    Saludos!

    • La realidad es todo ficción. Lo escrito es parte de una novela inédita. ¿Por qué no iba a las fiestas? No porque sus compañeros le hicieran el vacío. Era ella la que, quizás por motivo de su religión, no quería participar en fiestas que no eran bien vistas por sus familiares y por los que tenían su misma religión. En otros capítulos se verá cómo sus compañeras hará que se integre, y también los chicos. Repito, no hay nada de discriminación por motivos religiosos por parte de sus compañeros del instituto, sino quizá por las normas quizás rígidas de su religión.

    • El artículo “Las compañeras del colegio” es un fragmento de un capítulo de una novela inédita. La chica de Arabia Saudí no va a las fiestas por asuntos de su religión. En las fiestas de los jóvenes hay bebidas alcohólicas, están chicas y chicos juntos, es posible que en la barbacoa haya carne del cerdo, o en la merienda se toma jamón, caña de lomo u otros productos que no están permitidos tomar a los mahometanos. Bien claro está que la chica está integrada en la clase y que nadie la discrimina, sino todo lo contrario, la echa en falta en sus fiestas. Más adelante se verá cómo empieza a acudir a excursiones con sus compañeros y cómo estos la quieren, especialmente una compañera, y además empieza a salir con un chico de su clase. No sé si he respondido a tu pregunta. Un saludo de Jesús.

  2. Me alegra que estés escribiendo una novela con una temática tan actual. Yo vivo en una ciudad donde hay muchas culturas conviviendo y hay muchas chicas como la que citas tú en la novela.
    Suerte Jesús! te seguiré leyendo.

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