Archivo de la categoría: Devociones

Libro de las letanías (y XXX): Letanía a la Virgen de la Estrella

Letanía de la Virgen de la Estrella

V/. Señor, ten piedad

R/. Señor, ten piedad

V/. Cristo, ten piedad

R/. Cristo, ten piedad

V/. Señor, ten piedad

R/. Señor, ten piedad

V/. Cristo, óyenos

R/. Cristo, óyenos

V/. Cristo escúchanos

R/. Cristo, escúchanos

V/. Dios Padre celestial, Creador de la Luz

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Dios Hijo, Redentor y Luz del mundo

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Dios Espíritu Santo, Luz reveladora de la Verdad

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Trinidad Santa, un solo Dios

R/. Ten misericordia de nosotros

(A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: ruega por nosotros)

Santa María

Santa Madre de Dios

Santísima Virgen de la Estrella

Hija predilecta del Eterno Padre

Madre amantísima del Verbo Divino

Gloria del Espíritu Santo

Templo de la Santísima Trinidad

Virgen de las vírgenes

Virgen hija de Sión

Virgen pobre y humilde

Virgen sencilla y obediente

Virgen digna de respeto

Patrona celestial de chuceneros

Blasón de la villa de Chucena

Estrella coronada del Condado

Estrella luminosa de la mañana

Estrella de los mares

Estrella de la Evangelización

Estrella consoladora de los afligidos

Mujer vestida del sol

Mujer coronada de estrellas

Aurora del día de la salvación

Llena de gracia

Manantial de hermosura

Esplendor de la Iglesia

Honor del género humano

Gloria de las mujeres

Modelo de entrega a Dios

Imagen purísima de la Iglesia

Icono del amor divino

Fuente de la verdadera felicidad

Mar dilatado de misericordias

Emperatriz de los Ángeles

Gloria de los Querubines

Corona de los Serafines

Esperanza de los Patriarcas

Guía de los Profetas

Gozo de todos los Santos

Señora del cielo y de la tierra

Alegría de la Iglesia triunfante

Consuelo de la Iglesia purgante

Madre de la Iglesia militante

Protectora de los fieles cristianos

Honra de las vírgenes

Luz de los doctores

Ejemplo de los confesores

Fortaleza de los mártires

Reina de los apóstoles

Reina y Señora del Universo

Reina y Madre de Chucena

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Perdónanos, Señor

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Escúchanos, Señor

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Ten piedad de nosotros

Nos acogemos bajo tu protección gloriosa Virgen Madre de Dios, Reina del Cielo elevada a las alturas celestes brillando entre los astros del firmamento como estrella de la mañana. Con tu ejemplo y apoyo, haz que los que seguimos el mandato de tu Hijo iluminemos el mundo con la luz de Cristo. Tú, que eres la primera Luz del mundo a ejemplo del Verbo, en el Espíritu Santo y en tu Hijo encendida, acoge las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, y sálvanos siempre de todos los peligros Virgen bendita de la Estrella.

V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios

R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo

Oremos: Dios Uno y Trino, que os dignasteis coronar por Reina de cielos y tierra a la Santísima Virgen María, que precede con su luz al peregrino Pueblo de Dios como signo de esperanza cierta y de consuelo hasta que llegue el día del Señor, constituyéndola Madre nuestra, que en la villa Chucena la veneramos como celestial Patrona bajo la advocación de Nuestra Señora de la Estrella, Estrella que, como la de los Magos de Oriente, nos lleva hasta los pies de tu Hijo, haz que siempre sea nuestra protectora y guía por los caminos de la vida para que al final de nuestra peregrinación terrena lleguemos a la patria celestial. Amén.

*****

(Versión primitiva)

Letanía de la Virgen de la Estrella

V/. Señor, ten piedad

R/. Señor, ten piedad

V/. Cristo, ten piedad

R/. Cristo, ten piedad

V/. Señor, ten piedad

R/. Señor, ten piedad

V/. Cristo, óyenos

R/. Cristo, óyenos

V/. Cristo escúchanos

R/. Cristo, escúchanos

V/. Dios Padre celestial

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Dios Hijo, Redentor del mundo,

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Dios Espíritu Santo

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Trinidad Santa, un solo Dios

R/. Ten misericordia de nosotros

(A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: ruega por nosotros)

Santa María

Santa Madre de Dios

Santísima Virgen de la Estrella

Hija predilecta del Eterno Padre

Madre amantísima del Verbo Divino

Gloria del Espíritu Santo

Templo de la Santísima Trinidad

Virgen de las vírgenes

Virgen Hija de Sión

Virgen pobre y humilde

Virgen sencilla y obediente

Virgen digna de respeto

Patrona celestial de Chucena

Alcaldesa perpetua de los chuceneros

Estrella coronada del Condado

Estrella luminosa de la mañana

Estrella de los mares

Estrella de la Evangelización

Mujer vestida del sol

Mujer coronada de estrellas

Llena de gracia

Manantial de hermosura

Alegría de Israel

Esplendor de la Iglesia

Honor del género humano

Gloria de las mujeres

Modelo de entrega a Dios

Discípula perfecta de Cristo

Imagen purísima de la Iglesia

Icono del amor divino

Fuente de la verdadera felicidad

Mar dilatado de misericordias

Emperatriz de los Ángeles

Gloria de los Querubines

Corona de los Serafines

Esperanza de los Patriarcas

Guía de los Profetas

Gozo de todos los Santos

Señora del cielo y de la tierra

Alegría de la Iglesia triunfante

Consuelo de la Iglesia purgante

Madre de la Iglesia militante

Protectora de los fieles cristianos

Honra de las vírgenes

Luz de los doctores

Ejemplo de los confesores

Fortaleza de los mártires

Reina de los apóstoles

Reina y Señora del Universo

Reina de la paz

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Perdónanos, Señor

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Escúchanos, Señor

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Ten piedad de nosotros

Oremos: Dios todopoderoso, Uno y Trino, que os dignasteis coronar por Reina de cielos y tierra a la Santísima Virgen María, constituyéndola Madre nuestra, y que en Chucena la veneramos como celestial Patrona bajo la advocación de Nuestra Señora de la Estrella, haz que siempre nos proteja por los caminos de la vida y que en la hora de nuestra muerte la veamos a nuestro lado como abogada para que de su mano, libres de todos los peligros, entremos en la patria celestial. Amén.

Anuncios

Libro de las letanías: (XXIX): Letanía por todos los hombres

Letanías por todos los hombres

Santa María, Madre de Cristo, hermano nuestro: escúchanos.

Santa María, puñado de sonrisas, enséñanos a sonreír

Santa María, dulzura del corazón, endulza nuestras amarguras.

Santa María, alegría de los ángeles, alegra nuestra vida.

Santa María, sencilla como paloma, rompe nuestra soberbia.

Santa María, palmera en el desierto, danos tu sombra.

Santa María, agua cristalina, lava nuestra suciedad.

Santa María, sueño de los niños, duerme nuestros desvelos.

(A las siguientes invocaciones, se responde: Ruega por nosotros)

Madre de los sin pan,

Madre de los sin albergue,

Madre de los que andan descalzos,

Madre de los que piden limosna,

Madre de los que odian,

Madre de los que caen,

Madre de los que no tienen madre,

Madre de los subnormales,

Madre de los que lloran,

Madre de los derrotados,

Madre de los débiles,

Madre de los cobardes,

Madre de los ateos,

Madre de los marginados,

Madre de los cristianos tibios,

Madre de los jóvenes sin ilusión,

Madre de los desengañados,

Madre de los enfermos,

Reina de los que dijeron “sí”,

Reina de los que triunfan,

Reina de los que viven alegres,

Reina de los que no miran atrás,

Reina de los que se levantan,

Reina de los corazones generosos,

Reina de los que se aman,

Reina de los que se mantienen puros,

Reina de los que han renunciado a todo por amor,

Reina de los valientes,

Reina de los amantes de la verdad,

Reina de los nobles ancianos,

Reina de los libros buenos,

Reina de las cosas de cada día,

Reina de mi vida,

Reina de los días alegres,

Reina de los momentos de heroísmo,

Reina de los seguidores de tu Hijo,

Reina del mundo.

Oración: María, Virgen Poderosa, excelsa protectora de la Iglesia, auxilio admirable de los cristianos, terrible como un ejército ordenado para la batalla. Tú, que has destruido todos los errores del mundo, defiéndenos del enemigo en las angustias, en las luchas, en las necesidades; y en la hora de muerte acógenos en el gozo eterno. Amén.

Libro de las letanías (XXVIII): Letanía a la Divina Providencia

Letanía a la Divina Providencia

Señor, ten piedad Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad Señor, ten piedad

Cristo, óyenos Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos Cristo, escúchanos

(A las siguientes invocaciones, se responde: Ten piedad de nosotros)

Dios, Padre celestial

Dios, Hijo Redentor del mundo

Dios, Espíritu Santo

Trinidad Santa, un solo Dios

Dios, en quien vivimos, nos movemos y somos

Tú, que creaste el cielo, la tierra y el mar

Tú, que ordenaste todas las cosas según su medida, número y peso

Tú, que equilibraste los cielos con tu mano y señalaste los límites del mar

Tú, que los diriges todo según el designio de tu voluntad

Tú, Dios omnipotente y sapientísimo

Tú, que abres tu mano y colmas de bendiciones a todos los vivientes

Tú, que haces salir el sol sobre los justos y los pecadores

Tú, que alientas las aves del cielo y vistes los lirios del campo

Tú, Dios lleno de bondad y de misericordia

Tú, que diriges todo al bien de los que aman

Tú, que envías la tribulación para probarnos y perfeccionarnos

Tú, que sanas a los heridos y levantas a los abatidos de corazón

Tú, que premias con alegría eterna la paciencia cristiana

Padre de bondad y Dios de todo consuelo

Sénos propicio Perdónanos, Señor

Sénos propicio Escúchanos, Señor

(A las siguientes invocaciones, se responde: Líbranos, Señor)

De todo mal

De todo pecado

De tu ira

De la peste, el hambre y la guerra

Del rayo y de la tempestad

Del granizo, de la lluvia y de la sequía destructoras

De la pérdida de las cosechas y de la carestía

De toda desconfianza en tu divina Providencia

De la murmuración y quejas contra tus santas disposiciones

Del desánimo y la impaciencia

De la excesiva preocupación por las cosas temporales

Del abuso de tus gracias y beneficios

De la insensibilidad para con el prójimo

En el día del juicio

(A las siguientes invocaciones, se responde: Te rogamos óyenos)

Pecadores

Que siempre confiemos en tu divina Providencia

Que no seamos arrogantes en la buena fortuna y desalentados en la calamidad

Que nos sometamos filialmente a todas tus disposiciones

Que alabemos tu nombre cuando quieras darnos algo o cuando quieras quitárnoslo

Que nos des lo necesario para la conservación de nuestra vida

Que te dignes bendecir nuestros esfuerzos y trabajos

Que te dignes darnos fortaleza y paciencia en todas las adversidades

Que te dignes conducirnos por la tribulación a la enmienda

Que te dignes concedernos la alegría eterna por los padecimientos temporales

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Perdónanos, Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Escúchanos, Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Ten piedad de nosotros

Oración: Oh Dios de quien procede todo bien: concédenos misericordiosamente que por tu inspiración reconozcamos lo que es recto y que lo cumplamos siempre bajo tu dirección. Te pedimos que nos ayudes, Dios Todopoderoso: que en nuestra tribulación confiemos en tu bondad, y que por tu protección estemos seguros de toda adversidad. Oh Dios cuya Providencia es infalible en sus disposiciones: te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo lo nocivo y que nos concedas todo lo provechoso, por Cristo nuestro Señor. Amén

Libro de las letanías (XXVII): Letanía de los tres Arcángeles

Letanía de los tres Arcángeles

V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros
V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

A las siguientes invocaciones se responde: permaneced con nosotros

Santos Ángeles que nos ilumináis con la gracia de Dios para saber lo que necesita curación

Arcángel san Miguel

Santo príncipe de las huestes celestiales
Arcángel san Miguel, portador de la luz y la claridad de Dios

Arcángel san Miguel, nuestro defensor contra el enemigo

Arcángel san Gabriel

Arcángel san Gabriel que iluminas nuestras mentes con la palabra de Dios
Arcángel san Gabriel perfecto modelo de oración
Arcángel san Gabriel revelador de misterios
Arcángel san Rafael

Arcángel san Rafael, cuyo nombre significa “Dios ha curado”
Arcángel san Rafael uno de los siete Ángeles que están en presencia del Altísimo
Arcángel san Rafael que intercedes por nosotros ante Dios
Arcángel san Rafael, noble y poderoso mensajero de Dios
Arcángel san Rafael nuestro guía y protector en el viaje de la vida
Arcángel san Rafael, patrón de todos aquellos que buscan salvación
Arcángel san Rafael, patrón de todos los sanadores
Arcángel san Rafael consuelo de los enfermos
Arcángel san Rafael que guiaste a Tobías
Arcángel san Rafael que curaste al padre de Tobías de su ceguera
Arcángel san Rafael que expulsaste a los Ángeles caídos con el poder de Dios
Arcángel san Rafael encargado de sanar la tierra y proclamar salvación
Arcángel san Rafael guardián de la familia y ángel de los matrimonios felices
Todos vosotros ángeles sanadores
Vosotros que sois poderosos, cumplís sus mandamientos y obedecéis sus palabras

Bendecid al Señor todos sus ángeles

Recemos como Jesús nos enseñó: Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en el tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos deje caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Oremos: Padre nuestro, Dios de amor que nos proporcionas la vida a humanos y Ángeles, acudimos a ti con la esperanza de sanar, pidiéndote que llenes nuestros corazones y cuerpos con tu luz. Ilumínanos para saber lo que necesitamos y danos fe para conocer y agradecer lo que ya nos has concedido. Te lo pedimos en nombre de Jesús, Amén.

Libro de las letanías (XXVI): Letanía de San Gabriel

Letanía de san Gabriel

V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros
V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Jesucristo, óyenos
R/. Jesucristo, óyenos

V/. Jesucristo, escúchanos

R/. Jesucristo, escúchanos

A las siguientes invocaciones se responde: ten piedad de nosotros

Dios Padre celestial, creador de los Ángeles
Dios Hijo Redentor del mundo, señor de los Ángeles
Dios Espíritu Santo, vida de los Ángeles

Santísima Trinidad, un solo Dios verdadero, delicia de todos los Ángeles

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

Santa María, Reina de los Ángeles

San Gabriel Arcángel

Embajador de Dios Padre

Servidor del Verbo, Luz eterna

Locutor de la Encarnación

Mensajero de la Esperanza

Protector contra el Maligno

Guardián de nuestro Bautismo

Patrono de los sacerdotes

Escudo de la castidad

Guía de los desorientados

Consejero de los confundidos

Músico celestial

A la siguiente invocación se responde: rogad por nosotros

Todos los santos Ángeles

V/. Cristo, óyenos
R/. Cristo, óyenos

V/. Cristo, escúchanos

R/. Cristo, escúchanos

V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros
V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. El Señor manda a sus ángeles

R/. Para cuidarnos en todos los caminos

Oremos: Dios todopoderoso, que nos ama con amor eterno, envíanos a tus Ángeles para ser defendidos del Maligno, y haz que la Sangre preciosa de tu Hijo, y los ruegos de la Santísima Virgen María, en medio de los peligros nos refugiemos en ti. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Libro de las letanías (XXV): Letanía de San Rafael

Letanía de san Rafael

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

San Rafael Arcángel
San Rafael, que habéis librado al joven Tobías de todos los peligros
San Rafael, que habéis liberado a Sara del poder del demonio
San Rafael, que habéis ayudado a Tobías y Sara en su matrimonio
San Rafael, que habéis librado a Tobías del peligro del pez
San Rafael, que habéis dado la felicidad a toda la familia de Tobías
San Rafael, medicina de Dios
San Rafael, protector de los viajeros y caminantes
San Rafael, médico celestial
San Rafael, que ofreces nuestras oraciones a Dios
San Rafael, auxilio y protector de los marineros y de los médicos
San Rafael, amigo inseparable y compañero de camino
San Rafael, ayuda para los que se confiesan y se reconcilian con Dios
San Rafael, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Oremos: Oh Dios, que has escogido entre todos los ángeles del cielo a san Rafael para acompañar a los viajeros y protegerlos de todos los peligros de esta vida y llevarlos sanos y salvos a la patria celestial, te pedimos que nos ayude con su intercesión durante nuestro peregrinaje terrestre y nos libre de todo mal. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Llibro de las letanías (XXIV): Letanía a San Miguel Arcángel

Letanía de san Miguel Arcángel

V/. Cristo, óyenos

R/. Cristo, óyenos

V/. Cristo, escúchanos

R/. Cristo, escúchanos

V/. Señor, ten piedad de nosotros

R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros

V/. Señor, ten piedad de nosotros

R/. Señor, ten piedad de nosotros

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

San Miguel

Tú, cuyo nombre es un relámpago

Tú, cuyo nombre es un himno a Dios

Serafín del incensario de oro

Elevada llamadle amor divino

Perfecto adorador de Dios

Modelo de sumisión amorosa

Modelo de pronta obediencia

Leal servidor de Dios

Primer heraldo de la verdad

Primer defensor de la fe

Primer testigo de Dios

Instigador de la lucha contra Satanás

Ángel apóstol de los ángeles

Celador del Reino de Dios

Primer defensor de la justicia

Primer vengador del buen derecho

Abogado nuestro

Portador de las llaves del abismo

Tú que encadenas a Satanás

Justiciero de Dios

Portaestandarte de la Trinidad

Guerrero de armas de luz

Espada de Dios

Terror de los traidores y de los perjuros

Terror de los orgullosos demonios

Centella de Dios

Tú que llevas las siete estrellas

Vencedor de la primera guerra

Virrey de los ejércitos de Dios

Inspirador de valentía

Tú que guerreas por el mundo

Defensor de los hijos de Dios

Ángel que vale por mil ejércitos

Esperanza de los combatientes

Intrépido soldado de Dios

Refuerzo dado a las justas causas

Liberador de los oprimidos

Caballero de Dios

Ángel de los pastores de Navidad

Ángel de Cristo en agonía

Ángel de la aurora pascual

Consejero de Constantino

Guerrero del castillo del Sant Ángel

Protector de la unidad católica de España y de las Naciones Hispanoamericanas

Cantor de los gozos marianos

Espejo del Altísimo

Ángel vicario del Verbo

Protector de la Iglesia militante

Consolador de la Iglesia purgante

Honor de la Iglesia triunfante

Tú, que recibes la confesión de nuestros pecados

Tú, a quien la Iglesia implora en nuestra última hora

Tú, cuya potente voz despertará a los muertos

Introductor de las almas al cielo

Asistente de Cristo en el Gran Día

Heraldo de las sentencias eternas

Precantor de las alabanzas divinas

El más elevado de los serafines

Príncipe de los nueve coros de Ángeles

Oremos. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.