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Llibro de las letanías (XXIV): Letanía a San Miguel Arcángel

Letanía de san Miguel Arcángel

V/. Cristo, óyenos

R/. Cristo, óyenos

V/. Cristo, escúchanos

R/. Cristo, escúchanos

V/. Señor, ten piedad de nosotros

R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros

V/. Señor, ten piedad de nosotros

R/. Señor, ten piedad de nosotros

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

San Miguel

Tú, cuyo nombre es un relámpago

Tú, cuyo nombre es un himno a Dios

Serafín del incensario de oro

Elevada llamadle amor divino

Perfecto adorador de Dios

Modelo de sumisión amorosa

Modelo de pronta obediencia

Leal servidor de Dios

Primer heraldo de la verdad

Primer defensor de la fe

Primer testigo de Dios

Instigador de la lucha contra Satanás

Ángel apóstol de los ángeles

Celador del Reino de Dios

Primer defensor de la justicia

Primer vengador del buen derecho

Abogado nuestro

Portador de las llaves del abismo

Tú que encadenas a Satanás

Justiciero de Dios

Portaestandarte de la Trinidad

Guerrero de armas de luz

Espada de Dios

Terror de los traidores y de los perjuros

Terror de los orgullosos demonios

Centella de Dios

Tú que llevas las siete estrellas

Vencedor de la primera guerra

Virrey de los ejércitos de Dios

Inspirador de valentía

Tú que guerreas por el mundo

Defensor de los hijos de Dios

Ángel que vale por mil ejércitos

Esperanza de los combatientes

Intrépido soldado de Dios

Refuerzo dado a las justas causas

Liberador de los oprimidos

Caballero de Dios

Ángel de los pastores de Navidad

Ángel de Cristo en agonía

Ángel de la aurora pascual

Consejero de Constantino

Guerrero del castillo del Sant Ángel

Protector de la unidad católica de España y de las Naciones Hispanoamericanas

Cantor de los gozos marianos

Espejo del Altísimo

Ángel vicario del Verbo

Protector de la Iglesia militante

Consolador de la Iglesia purgante

Honor de la Iglesia triunfante

Tú, que recibes la confesión de nuestros pecados

Tú, a quien la Iglesia implora en nuestra última hora

Tú, cuya potente voz despertará a los muertos

Introductor de las almas al cielo

Asistente de Cristo en el Gran Día

Heraldo de las sentencias eternas

Precantor de las alabanzas divinas

El más elevado de los serafines

Príncipe de los nueve coros de Ángeles

Oremos. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Libro de las letanías (XXIII): Letanía al Ángel Custodio

Letanía al Ángel custodio

V/. Señor, ten misericordia de nosotros
R/. Señor, ten misericordia de nosotros

V/. Cristo, ten misericordia de nosotros
R/. Cristo, ten misericordia de nosotros
V/. Señor, ten misericordia de nosotros
R/. Señor, ten misericordia de nosotros
V/. Cristo, óyenos
R/. Cristo, óyenos
V/. Cristo, escúchanos
R/. Cristo, escúchanos

A las siguientes invocaciones se responde: ten misericordia de nosotros

Dios Padre celestial.
Dios Hijo, Redentor del mundo
Dios Espíritu Santo
Trinidad Santa un solo Dios

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

Santa María, Reina de los Ángeles.

Santo Ángel, a quien venero como a mi rey.

Santo Ángel, que me hablas con tanta caridad.

Santo Ángel, que me das prudentes consejos.

Santo Ángel, celoso protector mío.

Santo Ángel, que me socorres en mis necesidades.

Santo Ángel, que me amas tiernamente.

Santo Ángel, mi consolador.

Santo Ángel, que me enseñas mis deberes.

Santo Ángel, mi buen pastor.

Santo Ángel, testigo de todas mis acciones.

Santo Ángel, que me defiendes en todo combate.

Santo Ángel, que atiendes continuamente a mi custodia.

Santo Ángel, que me ayudas en todas mis empresas.

Santo Ángel, que intercedes por mí.

Santo Ángel, que llevas en tus manos.

Santo Ángel, que me diriges en todos mis caminos.

Santo Ángel, que presides todas mis acciones.

Santo Ángel, mi caritativo defensor.

Santo Ángel, que me guías con sabiduría.

Santo Ángel, que me defiendes de los peligros.

Santo Ángel, que me enseñas las verdades de la salvación.

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R/. Perdónanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R/. Escúchanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R/. Ten misericordia de nosotros.

Rueguen por nosotros, Santos Ángeles Custodios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración: Oh Dios todopoderoso y eterno! , que por un efecto de tu inefable bondad nos has dado a todos un Ángel Custodio, haz que yo sienta hacia aquél que Tú me has dado en tu gran misericordia tanto respeto y amor que, ayudado por los dones de tu gracia y por su auxilio, merezca ir a la patria celestial para contemplarte, juntamente a él, en los resplandores de tu gloria. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Libro de las letanías (XXII): Letanía de los ángeles guardianes

Letanía de los ángeles guardianes

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo óyenos.

Cristo escúchanos.

Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

Santa María,

Santa Madre de Dios,

Reina de los Ángeles,

San Miguel,

San Gabriel,

San Rafael,

A las siguientes invocaciones se contesta: Rueguen por nosotros.

Todos los Santos Ángeles y Arcángeles,

Santos Ángeles Guardianes,

Santos Ángeles que contemplan sin cesar el rostro del Padre celestial,

Santos Ángeles Guardianes, que nunca se apartan de nosotros,

Santos Ángeles Guardianes, que están dedicados a nosotros por una celestial amistad.

Santos Ángeles Guardianes, nuestros fieles admonitores,

Santos Ángeles Guardianes, nuestros sabios consejeros,

Santos Ángeles, nuestros poderosos defensores frente a los ataques del maligno

enemigo,

Santos Ángeles Guardianes, nuestro sostén en las tentaciones.

Santos Ángeles Guardianes, que nos ayudan en nuestros tropiezos y caídas,

Santos Ángeles Guardianes, que nos confortan en nuestras penas y sufrimientos,

Santos Ángeles Guardianes, que toman nuestras oraciones y las conducen delante del

Trono de Dios,

Santos Ángeles, que nos inspiran y alientan a progresar en el bien,

Santos Ángeles Guardianes, que a despecho de nuestras faltas, nunca nos abandonan,

Santos Ángeles Guardianes, que se regocijan de nuestro progreso y adelanto en la

perfección,

Santos Ángeles Guardianes, que nos miran  y oran  por  nosotros sin cesar mientras

descansamos,

Santos Ángeles Guardianes, que no nos abandonan en nuestra agonía y muerte,

Santos Ángeles Guardianes, que consuelan las Almas en el Purgatorio,

Santos Ángeles Guardianes, que conducen a los justos hacia el cielo,

Santos Ángeles Guardianes, con quienes esperamos un día alabar y contemplar

eternamente a Dios,

Nobles Príncipes del Cielo,

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.

R/. Perdónanos, Señor.

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.

R/. Escúchanos, Señor.

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.

R/. Ten misericordia de nosotros, Señor.

Cristo: óyenos.

Cristo: escúchanos.

Señor ten misericordia de nosotros.

Señor ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro

Bendecid al Señor todos su Ángeles; vosotros los poderosos, que  sois los ejecutores de sus órdenes.

Dios mandó a sus Ángeles que cuiden de ti; los cuales te guardarán en todos tus pasos.

Libro de las letanías (XXI): Letanía de los Santos Ángeles

Letanía de los Santos Ángeles (versión I)

Estas invocaciones se repiten.

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ten piedad de nosotros.

Dios Padre, Creador de los Ángeles,
Dios Hijo, Señor de los Ángeles,
Dios Espíritu Santo, Vida de los Ángeles,
Santísima Trinidad, delicia de todos los Ángeles,

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

Santa María,
Reina de todos los Ángeles,

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros.

Santos Querubines, Ángeles de la Palabra,
Santos Tronos, Ángeles de la Vida,
Santos Ángeles de la Adoración,
Santas Dominaciones,
Santas Potestades,
Santos Principados del Cielo,
Santas Virtudes

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

San Miguel Arcángel,
Vencedor de Lucifer,
Ángel de la fe y de la humildad,
Preservador de la santa unción,
Patrono de los moribundos,
Príncipe de los ejércitos celestes,
Compañero de las almas de los difuntos,

San Gabriel Arcángel,
Santo Ángel de la Encarnación,
Fiel mensajero de Dios,
Ángel de la esperanza y de la paz,
Protector de todos los siervos y siervas de Dios,
Guardián del santo Bautismo,
Patrono de los Sacerdotes,

San Rafael, Arcángel,
Ángel del Amor divino,
Vencedor del enemigo malo,
Auxiliador en la gran necesidad,
Ángel del dolor y de la curación,
Patrono de los médicos, de los caminantes y de los viajeros,

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros

Grandes Arcángeles Santos,
Ángeles del servicio ante el trono de Dios,
Ángeles del servicio para los hombres,
Santos Ángeles Custodios,
Auxiliadores en nuestras necesidades,
Luz en nuestra oscuridad,
Apoyo en todo peligro,
Exhortadores de nuestra conciencia,
Intercesores ante el trono de Dios,
Escudo de defensa contra el enemigo maligno,
Constantes compañeros nuestros,
Segurísimos conductores nuestros,
Fidelísimos amigos nuestros,
Sabios consejeros nuestros,
Ejemplos de nuestra obediencia,
Consoladores en el abandono,
Espejo de humildad y de pureza,
Ángeles de nuestras familias,
Ángeles de nuestros Sacerdotes y pastores,
Ángeles de nuestros niños,
Ángeles de nuestra tierra y Patria,
Ángeles de la Santa Iglesia,
Todos los Santos Ángeles,

Estas invocaciones se repiten.

Asistidnos en la vida.
Asistidnos en la muerte.
En el Cielo os lo agradeceremos.

V/. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,

R/. Perdónanos, Señor.

V/. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,

R/. Escúchanos, Señor.

V/. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,

R/. Ten misericordia de nosotros.

V/. Dios mandó a sus Ángeles que cuiden de ti.

R/. Los cuales te guardarán en todos sus caminos

*****

Versión II

V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros
V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Jesucristo, óyenos
R/. Jesucristo, óyenos

V/. Jesucristo, escúchanos

R/. Jesucristo, escúchanos

A las siguientes invocaciones se responde: ten piedad de nosotros

Dios Padre, creador de los Ángeles
Dios Hijo, señor de los Ángeles
Dios Espíritu Santo, vida de los Ángeles

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

Santa María

Reina de los Ángeles

A la siguiente invocación se responde: tengan piedad de nosotros

Todos los coros de los espíritus bienaventurados

A las siguientes invocaciones se responde: rogad por nosotros

Santos Serafines, Ángeles del Amor
Santos Querubines, Ángeles del Verbo
Santos Tronos, Ángeles de la vida
Santos Principados
Santas Dominaciones
Santas Potestades
Santas Virtudes

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

San Miguel Arcángel, vencedor del mal

Ángel de la Fe y de la Humildad

Ángel de la Santa Unción

Patrono de los moribundos

Príncipe de los Ejércitos Celestiales

Compañero de las almas de los difuntos

San Gabriel Arcángel

Ángel de la Anunciación

Mensajero fiel de Dios

Ángel de la esperanza y de la paz

Protector de todos los siervos y siervas de Dios

Guarda del Santo Bautismo

Patrono de los Sacerdotes

San Rafael

Arcángel divino del Amor

Dominador del espíritu maligno

Auxiliador en casos de necesidad

Ángel del dolor y de la cura

Patrono de los médicos, viajantes y peregrinos

A las siguientes invocaciones se responde: rogad por nosotros

Todos los Santos Ángeles

Ángeles del Servicio frente al trono de Dios

Ángeles del servicio prestado a la humanidad

Santos Ángeles de la Guarda

Auxiliares de nuestras necesidades

Luz de nuestra oscuridad

Amparo en todos los peligros

Amonestadores de nuestras conciencias

Intercesores ante el trono de Dios

Defensores contra el enemigo

Nuestros compañeros constantes

Nuestros guías seguros

Nuestros más fieles amigos

Nuestros consejeros prudentes

Nuestro modelo en la obediencia

Consolación en el abandono

Espejo de humildad y pureza

Ángeles de nuestras familias

Ángeles de nuestros niños

Ángeles de los sacerdotes y curas de almas

Ángeles de nuestra tierra y nuestra patria

Ángeles de la Santa Iglesia

V/. Todos los Ángeles

R/. Ayúdenos durante nuestra vida

V/. Todos los Ángeles

R/. Asístanos en la hora de nuestra muerte

V/. Todos los Ángeles

R/. Que en el cielo habremos de agradecerles.

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

R/. Perdónanos Señor
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

R/. Óyenos Señor
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

R/. Ten piedad de nosotros

V/. Dios dio a tu respeto órdenes a los Ángeles.
R/. Ellos nos protegen en nuestros caminos.

Oremos: Dios Omnipotente y eterno, concédenos el auxilio de los Ángeles y ejércitos celestiales, a fin de que por ellos permanezcamos preservados de los ataques de Satanás, por la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo y la intercesión de la Santísima Virgen María, liberados de todos los peligros, podamos servirte en paz, por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo y con el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.

*****

Versión III

V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Cristo, ten piedad de nosotros

R/. Cristo, ten piedad de nosotros
V/. Señor, ten piedad de nosotros
R/. Señor, ten piedad de nosotros

V/. Jesucristo, óyenos
R/. Jesucristo, óyenos

V/. Jesucristo, escúchanos

R/. Jesucristo, escúchanos

A las siguientes invocaciones se responde: ten piedad de nosotros

Dios Padre, creador de los Ángeles
Dios Hijo, señor de los Ángeles
Dios Espíritu Santo, vida de los Ángeles

Santísima Trinidad, delicia de todos los Ángeles

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

Santa María

Reina de los Ángeles

A las siguientes invocaciones se responde: rogad por nosotros

Todos los coros de los espíritus bienaventurados

Santos Serafines, Ángeles del Amor
Santos Querubines, Ángeles de la Palabra
Santos Tronos, Ángeles de la vida
Santos Ángeles de la Adoración

Santos Principados
Santas Dominaciones
Santas Potestades
Santas Virtudes

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

San Miguel Arcángel

Vencedor de Lucifer

Ángel de la fe y de la humildad

Preservador de la santa Unción

Patrono de los moribundos

Príncipe de los ejércitos celestiales

Compañero de las almas de los difuntos

San Gabriel Arcángel

Santo Ángel de la Anunciación

Fiel mensajero de Dios

Ángel de la esperanza y de la paz

Protector de  todos los siervos y siervas de Dios

Guardián del santo Bautismo

Patrono de los Sacerdotes

San Rafael, Arcángel

Ángel del Amor divino

Vencedor del enemigo malo,

Auxiliador en la gran necesidad

Ángel del dolor y de la curación

Patrono de los médicos, de los caminantes y de los viajeros

A las siguientes invocaciones se responde: rogad por nosotros

Grandes Arcángeles Santos

Ángeles del servicio ante el trono de Dios

Ángeles del servicio para los hombres

Santos Ángeles Custodios

Auxiliadores en nuestras necesidades

Luz en nuestra oscuridad

Apoyo en todo peligro

Exhortadores de nuestra conciencia

Intercesores ante el trono de Dios

Escudo de defensa contra el enemigo maligno

Constantes compañeros nuestros

Segurísimos conductores nuestros

Fidelísimos amigos nuestros

Sabios consejeros nuestros

Ejemplos de nuestra obediencia

Consoladores en el abandono

Espejo de humildad y de pureza

Ángeles de nuestras familias

Ángeles de nuestros sacerdotes y pastores de almas

Ángeles de nuestros niños

Ángeles de nuestra tierra y patria

Ángeles de la Santa Iglesia

V/. Todos los Santos Ángeles

R/. Asistidnos en la vida

V/. Todos los Santos Ángeles

R/. Asistidnos en la muerte

V/. Todos los Santos Ángeles

R/. En el Cielo os los agradeceremos

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

R/. Perdónanos Señor
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

R/. Óyenos Señor
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

R/. Ten piedad de nosotros

V/. Dios dio a tu respeto órdenes a los Ángeles.
R/. Ellos nos protegen en nuestros caminos.

Oración: Dios Omnipotente y eterno, concédenos el auxilio de los Ángeles y ejércitos celestiales, a fin de que por ellos permanezcamos preservados de los ataques de Satanás, por la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo y la intercesión de la Santísima Virgen María, liberados de todos los peligros, podamos servirte en paz, por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo y con el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Libro de las letanías (XX): Letanía de la humildad

Letanía de la humildad

Por la senda de la humildad se va a todas partes…,

fundamentalmente al Cielo

San Josemaría Escrivá, Surco, n. 282

Estas letanías fueron compuestas por el venerable Rafael Merry del Val, que fue cardenal secretario de Estado durante el Pontificado de san Pío X.

Rafael Merry del Val nació en Londres el 109 de octubre de 1865, en el seno de una familia aristocrática española. Tras cursar sus estudios secundarios en Bruselas, ingresó en la Universidad de Ushaw (Inglaterra), en donde se despertaría su vocación sacerdotal. Por expreso deseo de León XIII realizó sus estudios sacerdotales en la Academia Pontificia de Eclesiásticos Nobles.

Secretario del Cónclave de 1903, el nuevo Pontífice, san Pío X, decidió crearle cardenal y nombrarle Secretario de Estado. He escogido a Monseñor Merry del Val -comentó el Papa- por ser políglota. Habla correctamente cinco o seis lenguas. Nacido en Inglaterra, educado en Bélgica, diplomático en Viena, español de nacionalidad, ya conoce los asuntos de muchos países. Un santo sucede a otro santo. Es muy modesto.

La identificación de Merry del Val con el Papa fue total en toda la problemática y la obra de gobierno acometidas durante el Pontificado de san Pío X. Murió en Roma el 26 de febrero de 1930, a la edad de 65 años. En la actualidad se halla abierto su proceso de beatificación, habiéndose ya declarado la heroicidad de las virtudes cristianas del Siervo de Dios.

*****

¡Oh Jesús, dulce y humilde de corazón! Escuchadme.

Del deseo de ser estimado, libradme, Jesús.

Del deseo de ser amado, libradme, Jesús.

Del deseo de ser alabado, libradme, Jesús.

Del deseo de ser honorificazo, libradme, Jesús.

Del deseo de ser loado, libradme, Jesús.

Del deseo de ser preferido a los otros, libradme, Jesús.

Del deseo de ser consultado, libradme, Jesús.

Del deseo de ser aprobado, libradme, Jesús.

Del temor de ser humillado, libradme, Jesús.

Del temor de ser despreciado, libradme, Jesús.

Del temor de sufrir repulsas, libradme, Jesús.

Del temor de ser calumniado, libradme, Jesús.

Del temor de ser olvidado, libradme, Jesús.

Del temor de hacer el ridículo, libradme, Jesús.

Del temor de ser injuriado, libradme, Jesús.

Del temor de ser incomprendido, libradme, Jesús.

Que los otros sean más amados que yo.

Jesús, dadme la gracia de desearlo.

Que los otros puedan crecer en la opinión del mundo y que yo pueda disminuir.

Jesús, dadme la gracia de desearlo.

Que los otros puedan ser elegidos y yo dado de lado.

Jesús, dadme la gracia de desearlo.

Que los otros puedan ser alabados y yo despreciado.

Jesús, dadme la gracia de desearlo.

Que los otros puedan ser preferidos siempre a mí.

Jesús, dadme la gracia de desearlo.

Que los otros puedan ser más santos que yo, pero que yo también lo sea todo lo posible. Jesús, dadme la gracia de desearlo.

Libro de las letanías (XIX): Letanía de los Santos

Letanía de los Santos (versión completa)

Las letanías de los Santos representan, aparte algunas adiciones más recientes, las fórmulas más antiguas de las letanías romanas. Están compuestas por el Kyrie eleison y una lista de santos, aumentada en el curso de los siglos, a la que el pueblo responde con el ora pro nobis. Concluye con una serie de invocaciones que resumen las necesidades más genéricas de la Iglesia.

La Iglesia ha utilizado las letanías de los Santos no sólo en las súplicas solemnes, sino también en las consagraciones y bendiciones de importancia, como la ordenación sacerdotal y la dedicación de una iglesia.

*****

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

A las siguientes invocaciones se contesta: Compadeceos de nosotros.

Dios Padre celestial.

Dios Hijo, Redentor del mundo.

Dios Espíritu Santo.

Santa Trinidad, un solo Dios.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

Santa María.

Santa Madre de Dios.

Santa Virgen de las vírgenes.

San Miguel.

San Gabriel.

San Rafael

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros

Todos los santos Ángeles y Arcángeles.

Todos los santos Coros de los bienaventurados espíritus.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

San Juan Bautista.

San José.

A la siguiente invocación se contesta: Rogad por nosotros.

Todos los santos Patriarcas y Profetas.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

San Pedro.

San Pablo.

San Andrés.

Santiago.

San Juan.

Santo Tomás.

Santiago.

San Felipe.

San Bartolomé.

San Mateo.

San Simón.

San Tadeo.

San Matías.

San Bernabé.

San Lucas.

San Marcos.

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros.

Todos los santos Apóstoles y Evangelistas.

Todos los santos discípulos del Señor.

Todos los santos Inocentes.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

San Esteban.

San Lorenzo.

San Vicente.

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros.

Santos Fabián y Sebastián.

Santos Juan y Pablo.

Santos Cosme y Damián.

Santos Gervasio y Protasio.

Todos los santos Mártires.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

San Silvestre.

San Gregorio.

San Ambrosio.

San Agustín.

San Jerónimo.

San Martín.

San Nicolás.

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros.

Todos los santos Pontífices y Confesores.

Todos los santos Doctores.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

San Antonio.

San Benito.

San Bernardo.

Santo Domingo.

San Francisco.

A las siguientes invocaciones se contesta: Rogad por nosotros.

Todos los santos Sacerdotes y Levitas.

Todos los santos Monjes y Ermitaños.

A las siguientes invocaciones se contesta: Ruega por nosotros.

Santa María Magdalena.

Santa Águeda.

Santa Lucía.

Santa Cecilia.

Santa Catalina.

Santa Anastasia.

A la siguiente invocación se contesta: Rogad por nosotros.

Todas las santas Vírgenes y Viudas.

V/. Todos los Santos y Santas de Dios. R/. Interceded por nosotros.

V/. Sednos propicio. R/. Perdonadnos, Señor.

V/. Sednos propicio. R/. Escuchadnos, Señor.

A las siguientes invocaciones se contesta: Libradnos, Señor.

De todo mal.

De todo pecado.

De vuestra ira.

De la muerte súbita e imprevista.

De las asechanzas del diablo.

De toda ira, odio y mala voluntad.

Del espíritu de fornicación.

Del rayo y de la tempestad.

Del azote del terremoto.

De peste, hambre y guerra.

De la muerte perpetua.

Por el misterio de vuestra santa Encarnación.

Por vuestra Venida.

Por vuestro Nacimiento.

Por vuestro Bautismo y santo ayuno.

Por vuestra Cruz y Pasión.

Por vuestra Muerte y Sepultura.

Por vuestra santa Resurrección.

Por vuestra admirable Ascensión.

Por la venida del Espíritu Santo Consolador.

En el día del juicio.

A las siguientes invocaciones se contesta: Te rogamos que nos oigas.

Nosotros, pecadores.

Que nos perdonéis.

Que uséis indulgencia con nosotros.

Que os dignéis conducirnos a verdadera penitencia.

Que os dignéis regir y conservar vuestra Santa Iglesia.

Que os dignéis conservar en vuestra Religión al Sumo Pontífice y a todos los órdenes

de la Jerarquía eclesiástica.

Que os dignéis humillar a los enemigos de la santa Iglesia.

Que os dignéis conceder verdadera paz y concordia a los reyes y príncipes cristianos.

Que os dignéis conceder paz y unión a todo el pueblo cristiano.

Que os dignéis llamar a la unidad de la Iglesia a todos los alejados de ella, e iluminar a

todos los infieles con la luz del Evangelio.

Que a nosotros mismos os dignéis fortalecernos y conservarnos en vuestro santo

servicio.

Que levantéis nuestros corazones a desear las cosas celestiales.

Que os dignéis recompensar con bienes eternos a todos nuestros bienhechores.

Que libréis de la muerte eterna a nuestras almas y a las de nuestros hermanos, parientes

y bienhechores.

Que os dignéis darnos y conservar los frutos de la tierra.

Que os dignéis conceder eterno descanso a todos los fieles difuntos.

Que os dignéis escucharnos.

Hijo de Dios.

V/. Cordero de Dios que quitáis los pecados del mundo.

R/. Perdónanos, Señor.

V/. Cordero de Dios que quitáis los pecados del mundo.

R/. Escúchanos, Señor.

V/. Cordero de Dios que quitáis los pecados del mundo.

R/. Ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

V/. No nos dejes caer en la tentación.

R/. Y líbranos del mal.

Salmo 69

Ven, Señor, en mi ayuda; apresúrate, Señor a socorrerme.

Queden corridos y avergonzados los que atentan contra mi vida.

Tornen atrás y queden afrentados los que desean mi desgracia.

Vuélvanse decepcionados los que dicen: “¡Ah, ah!”

En ti se alegren y regocijen todos los que te buscan; repitan sin cesar:

El Señor sea engrandecido, los que anhelan tu salvación.

En cuanto a mí, pobre soy y necesitado; ayúdame, Dios mío.

Tú eres mi ayuda y mi libertador; no te demores, Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

V/. Haz que se salven tus siervos.

R/. Que en ti esperan, Dios mío.

V/. Sé para nosotros, Señor, torre inexpugnable.

R/. Ante el enemigo.

V/. No tenga el enemigo poder alguno sobre nosotros.

R/. Ni su iniquidad consiga dañarnos.

V/. No nos trates, Señor, según nuestros pecados.

R/. Ni nos castigues según nuestras faltas.

V/. Oremos por nuestro Santo Padre N.

R/. El Señor lo conserve y le dé vida y le haga feliz sobre la tierra, y no lo entregue en

poder de sus enemigos.

V/. Oremos por nuestros bienhechores.

R/. Dígnate, Señor, por la gloria de tu nombre, conceder a todos los que nos han hecho

bien la recompensa de la vida eterna. Amén.

V/. Oremos por los fieles difuntos.

R/. Dales, Señor, el descanso eterno y alumbre tu luz por siempre sobre ellos.

V/. Descansen en paz.

R/. Amén.

V/. Oremos por nuestros hermanos ausentes.

R/. Salva a tus siervos, Dios mío; que esperan en ti.

V/. Envíales, Señor, desde tu santuario, tu ayuda.

R/. Y defiéndeles desde Sión.

V/. Escucha, Señor, mi oración.

R/. Y llegue a ti mi clamor.

V/. El Señor sea con vosotros.

R/. Y con vuestro espíritu.

Oremos.

Oh Dios, de quien es propio compadecerse siempre y perdonar, acoge nuestra oración y, ligados como nos hallamos por las cadenas de los pecados, líbranos y libra a todos tus siervos por tu compasiva y generosa bondad.

Escucha, Señor, las preces de los que te invocan y perdona los pecados que ellos reconocen, para que nos concedas benigno juntamente el perdón y la paz.

Muéstranos, Señor, tu inefable e indulgente bondad, descargándonos de todos nuestros pecados y librándonos a la vez de las penas que por ellos hemos merecido.

Oh Dios, a quien el pecado ofende y la penitencia aplaca, pon bondadoso tus ojos sobre tu pueblo que ora, y desvía los castigos de tu cólera que por nuestros pecados merecemos.

Omnipotente y sempiterno Dios, ten piedad de tu siervo y Pontífice nuestro N., y llévalo según tu clemencia por el camino de la salud eterna, para que con tu gracia ame lo que te agrada y con toda perfección lo practique.

Oh Dios, de quien vienen los santos deseos, las rectas intenciones y las obras justas; da a tus siervos aquella paz que el mundo no puede dar, para que, nuestros corazones se adhieran a tus mandamientos, y libres del temor de los enemigos, vivamos días sosegados bajo tu protección.

Abrasa, Señor, en el fuego del Espíritu Santo nuestro corazón y nuestras entrañas, para que te sirvamos en un cuerpo casto y te agrade la pureza de nuestro corazón.

Oh Dios, creador y redentor de todos los fieles; concede a las almas de tus siervos y siervas la remisión de todos sus pecados, para que por nuestras fervorosas súplicas, consigan el perdón que siempre han deseado.

Te rogamos, Señor, que prevengas nuestras acciones con tu gracia y las continúes con tu auxilio, para que todas nuestras oraciones y obras comiencen siempre y terminen en ti.

Omnipotente y sempiterno Dios, soberano Señor de vivos y muertos, que te compadeces de todos aquellos, que sabes han de ser de tus elegidos por la fe y las obras; te rogamos y suplicamos que por tu bondad y clemencia y por la intercesión de todos tus santos, perdones todos sus pecados a aquéllos por quienes queremos dirigirte nuestras plegarias, ya los retenga todavía en la vida presente en su vestidura de carne, ya despojados de ella, hayan entrado en la vida futura. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo.

V/. El Señor sea con vosotros.

R/. Y con tu espíritu.

V/. Escúchenos el Señor omnipotente y misericordioso.

R/. Amén.

V/. Y por la misericordia de Dios descansen en paz las almas de los fieles.

R/. Amén.

*****

Versión abreviada

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

A las siguientes invocaciones se responde: Ruega por nosotros. Cuando son dos o más santos se responde: Rogad por nosotros.

Santa María, Madre de Dios.

San Miguel.

Santos ángeles de Dios.

San Juan Bautista.

San José.

Santos Pedro y Pablo.

San Andrés.

San Juan.

Santa María Magdalena.

San Esteban.

San Ignacio de Antioquía.

San Lorenzo.

Santas Perpetua y Felicidad.

Santa Inés.

San Gregorio.

San Agustín.

San Atanasio.

San Basilio.

San Martín.

San Benito.

Santos Francisco y Domingo.

San Francisco Javier.

San Juan María Vianney.

Santa Catalina de Siena.

Santa Teresa de Ávila.

Santos y santas de Dios.

A las siguientes invocaciones se responde: líbranos, Señor

Muéstrate propicio,

De todo mal,

De todo pecado,

De la muerte eterna,

Por tu encarnación,

Por tu muerte y resurrección,

Por el envío del Espíritu Santo,

A las siguientes invocaciones se responde: te rogamos, óyenos

Nosotros, que somos pecadores,

Para que gobiernes y conserves a tu santa Iglesia,

Para que asistas al Papa y a todos los miembros del clero en tu santo servicio,

Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra,

Para que nos fortalezcas y asistas en tu servicio santo,

Jesús, Hijo de Dios vivo,

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Oración: Acoge, Señor, en tu bondad la oración de tu pueblo e ilumina nuestras mentes con la luz de tu Espíritu, para que te sea grato nuestro devoto servicio y sirva al progreso de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

*****

Versión utilizada en canonización de san Enrique de Ossó, en Madrid

Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad

A las siguientes invocaciones se responde: ruega por nosotros

Santa María, Madre de Dios

San José, su santo esposo

A las siguientes invocaciones se responde: rogad por nosotros

San Miguel, santos ángeles de Dios

San Juan Bautista, Santa María Magdalena

Santos Pedro, Pablo, Andrés y Juan, apóstoles del Señor

Santos Esteban, Ignacio de Antioquía, Lorenzo y Martín, mártires de Cristo

Santas Perpetua, Felicidad e Inés, mártires del Señor

Santos Gregorio, Agustín, Atanasio y Basilio, doctores de la Iglesia

Santos Benito, Francisco, Ignacio y Domingo, fundadores religiosos

San Francisco Javier, San Juan María Vianney, pastores del rebaño de Cristo

Santa Teresa de Ávila y Catalina de Siena, doctoras de la Iglesia

Santas Rosa de Lima y Teresa de los Andes, vírgenes consagradas de América

Santos Isidro y María de la Cabeza, esposos madrileños

Santo Juan de la Cruz y Juan de Ávila, maestros de oración

Santos Tomás de Villanueva, Toribio de Mogrovejo y Antonio María Claret, pastores

de la Iglesia

Todos los Santos y Santas de Dios

A las siguientes invocaciones se responde: líbranos, Señor

Muéstrate propicio

De todo pecado, de la muerte eterna

Por tu encarnación, por tu muerte y resurrección, por el envío del Espíritu Santo

A las siguientes invocaciones se responde: te rogamos, óyenos

Nosotros que somos pecadores

Par que gobiernes y conserves a tu Santa Iglesia

Para que asistas al Papa y a todos los miembros del clero en tu servicio santo

Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra

Para que nos fortalezcas y asistas en su servicio santo

Jesús, Hijo de Dios vivo

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Oración: Acoge, Señor, en tu bondad la oración de tu pueblo e ilumina nuestras mentes con la luz de tu Espíritu, para que te sea grato nuestro devoto servicio y sirva al progreso de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Versión utilizada en la ordenación de presbíteros en Alcalá de Henares, el 29 de abril de 2017.

Señor, ten piedad Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad Señor, ten piedad

Santa María, Madre de Dios Ruega por nosotros

San José, su santo esposo Ruega por nosotros

Santos Miguel, Gabriel y Rafael, arcángeles de Dios Rogad por nosotros

San Juan Bautista, voz que clama en el desierto Ruega por nosotros

Santa María Magdalena, testigo del Resucitado Ruega por nosotros

Santos Pedro y Pablo, columnas de la Iglesia Rogad por nosotros

Santos Mateo, Marcos, Lucas y Juan, transmisores del Evangelio Rogad por nosotros

Santos Apóstoles del Señor, amigos del Esposo Rogad por nosotros

San Clemente, San Ireneo, padres de la Iglesia Rogad por nosotros

Santos Esteban, Ignacio de Antioquía, Lorenzo y Martín, mártires de Cristo

Rogad por nosotros

Santas Perpetua, Felicidad, Cecilia e Inés, mártires del Señor Rogad por nosotros

Santos niños Justo y Pastor, patronos de la diócesis complutense Rogad por nosotros

Santos Gregorio, Agustín, Atanasio y Basilio, doctores de la Iglesia

Rogad por nosotros

Santos Benito y Domingo, fundadores religiosos Rogad por nosotros

San Francisco de Asís, icono de Cristo pobre y crucificado Ruega por nosotros

Santa Clara de Asís, virgen de Cristo Ruega por nosotros

Santos Tomás de Aquino, San Antonio de Padua, cantores de la Sabiduría Divina

Rogad por nosotros

Santa Catalina de Siena, Teresa de Jesús y Teresa del Niño Jesús, Doctoras de la Iglesia

Rogad por nosotros

San Juan de la Cruz, llama viva del amor de Cristo Ruega por nosotros

Santos Ignacio de Loyola, Francisco Javier, José María Rubio, apasionados por la gloria de Dios Rogad por nosotros

San Juan Bosco, Santo Tomás de Villanueva, pastores del rebaño de Cristo

Rogad por nosotros

San Juan María Vianney, incansable dispensador de la Misericordia

Ruega por nosotros

Santa Ángela de la Cruz, azucena de Sevilla Ruega por nosotros

San Josemaría Escrivá, santo de lo ordinario Ruega por nosotros

San Juan de Ávila, patrono del clero secular español Ruega por nosotros

San Diego de Alcalá, apóstol de la caridad Ruega por nosotros

Santa Faustina Kowalska, testigo de la Divina Misericordia Ruega por nosotros

San Luis María Grignion de Montfort, Maximiliano María Kolbe, apóstoles de la Inmaculada Rogad por nosotros

San Pablo de la Cruz, apasionado de Cristo Crucificado Ruega por nosotros

Santa Soledad Torres Acosta, consuelo de los enfermos Ruega por nosotros

San Pío de Pietrelcina, asociado a la pasión de Cristo Ruega por nosotros

Santa Teresa Benedicta de la Cruz, hija de Israel ofrenda por su pueblo

Ruega por nosotros

Santa Gema Galgani, testigo de Cristo manso y humilde Ruega por nosotros

San Rafael Arnáiz, pintor de la Gracia Divina Ruega por nosotros

Santa Teresa de Calcuta, sierva de los afligidos Ruega por nosotros

San Gabriel de la Dolorosa, guía de la juventud Ruega por nosotros

San Juan XXIII, reflejo de la Bondad Divina Ruega por nosotros

San Juan Pablo II, imagen de Cristo Buen Pastor Ruega por nosotros

San Manuel González, apóstol de los sagrarios abandonados Ruega por nosotros

Beato Álvaro del Portillo, maestro de la paz Ruega por nosotros

Todos los santos y santas de Dios Rogad por nosotros

Muéstrate propicio Líbranos, Señor

De todo mal, de todo pecado, de la muerte eterna Líbranos, Señor

Por tu Encarnación, por tu Muerte y Resurrección, por el envío del Espíritu Santo

Líbranos, Señor

Nosotros que somos pecadores Te rogamos, óyenos

Para que conserves y gobiernes a tu santa Iglesia Te rogamos, óyenos

Para que asistas al Papa y a todos los miembros del clero en servicio santo

Te rogamos, óyenos

Para que bendigas a estos elegidos Te rogamos, óyenos

Para que bendigas y santifiques a estos elegidos Te rogamos, óyenos

Para que bendigas, santifiques y consagres a estos elegidos Te rogamos, óyenos

Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra Te rogamos, óyenos

Para que nos fortalezcas y asistas en tu santo servicio Te rogamos, óyenos

Jesús Hijo de Dios vivo Te rogamos, óyenos

Cristo, óyenos Cristo, óyenos

Oración

Señor, Dios, escucha nuestras súplicas y confirma con tu gracia este ministerio que realizamos: santifica con tu bendición a éstos que juzgamos aptos para el servicio de los santos ministerios. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Libro de las letanías (XVIII): Letanía de San José

Letanía de san José

San José es el Esposo de la Virgen María, e hizo las veces de padre de Jesús. Sobre el Santo Patriarca recayó la misión de custodiar al Hijo de Dios, al Rey del mundo; la misión de custodiar la virginidad, la santidad de María; la misión de cooperar -único llamado a participar del conocimiento del gran misterio escondido a los siglos- en la encarnación divina y en la salvación del género humano (Pío XI, Alocución del 19 de marzo de 1928).

Su santidad es incomparable; la gloria, de que ahora está rodeado, la mayor sin duda entre los bienaventurados después de la de Santa María. Él es el abogado de la vida pura y casta, de la fidelidad conyugal, de la buena muerte.

Maestro de vida interior, trabajador empeñado en su tarea, servidor fiel de Dios en relación con Jesús. Éste es José. Ite ad Ioseph. Con san José, el cristiano aprende lo que es ser de Dios y estar plenamente entre los hombres, santificando el mundo. Tratad a José y encontraréis a Jesús. Tratad a José y encontraréis a María, que llenó siempre de paz el amable taller de Nazaret (San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, n. 56).

Tres cosas se suelen pedir a san José: 1º Una buena vida, santificando el trabajo y cumpliendo los deberes familiares; 2º La virtud de la santa pureza, de la que él es modelo ejemplar; y, 3º Una muerte santa, como la suya, asistido por Jesús y María.

*****

Señor, ten misericordia de nosotros

Cristo, ten misericordia de nosotros

Señor, ten misericordia de nosotros

Cristo, óyenos

Cristo escúchanos

V/. Dios Padre celestial

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Dios Hijo, Redentor del mundo

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Dios Espíritu Santo

R/. Ten misericordia de nosotros

V/. Santísima Trinidad, un solo Dios

R/. Ten misericordia de nosotros

A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: ruega por nosotros

Santa María

San José

Ilustre descendiente de David

Luz de los Patriarcas

Esposo de la Madre de Dios

Casto guardián de la Virgen

Padre nutricio del Hijo de Dios

Protector diligente de Cristo

Jefe de la Sagrada Familia

José justísimo

José castísimo

José prudentísimo

José valientísimo

José obedientísimo

José fidelísimo

Espejo de paciencia

Amante de la pobreza

Modelo de trabajadores

Gloria de la vida doméstica

Custodio de vírgenes

Sostén de las familias

Consuelo de los desgraciados

Esperanza de los enfermos

Patrono de los moribundos

Terror de los demonios

Protector de la Santa Iglesia

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Perdónanos, Señor

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Escúchanos, Señor

V/. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

R/. Ten piedad de nosotros

V/. Lo constituyó señor de su casa

R/. Y jefe de toda su hacienda

Oración

Oh Dios, que con inefable providencia te has dignado escoger al bienaventurado José por esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como intercesor en los cielos. Tú que vives y reinad por los siglos de los siglos. Amén.

Libro de las letanías (XVII): Afectos de amor al Corazón de María

Afectos de amor al Corazón de María

Oh María, Madre mía amabilísima, recibid, os suplico, los desahogos de mi alma herida de vuestro amor, que, reconociendo en vos al ser más amable después de Dios, os dice fervorosa:

A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: Os amo con todo mi corazón.

Augusta Madre de Dios,

Dulcísima Madre mía,

Reina y Señora mía,

Corredentora mía,

Protectora y Abogada mía,

Pastora y Maestra mía,

Alegría y gozo de mi alma,

Todo mi Tesoro después de Jesucristo,

Corazón mío y alma mía,

Porque os hizo Dios tan santa,

Porque os hizo Dios tan buena,

Porque os hizo Dios tan bella y agraciada,

Porque os hizo Dios tan amable y compasiva,

Porque os hizo Dios tan clemente y piadosa,

Porque os hizo Dios tan grande y humilde,

Porque os hizo Dios tan perfecta en todas vuestras virtudes,

Por los infieles que no os conocen,

Por los herejes, que han sido siempre vuestros enemigos,

Por los malos cristianos que han perdido vuestra devoción,

Por los infelices réprobos, condenados a no amaros nunca,

A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: Me gozo y os felicito,

dulcísima Madre mía.

Por vuestra eterna predestinación,

Por vuestra Inmaculada Concepción y por los privilegios admirables con que en ella

fuisteis enriquecida,

Por vuestra absoluta preservación de todo pecado,

Por vuestra integérrima y perpetua virginidad,

Por vuestra divina maternidad,

Por la resurrección de vuestro cuerpo y Asunción en cuerpo y alma al Cielo,

Por la gloria que gozáis, sólo inferior a la de vuestro Hijo,

Por el amor que os tienen todos los buenos cristianos en la tierra, y todos los Ángeles y

Santos en el Cielo,

Por las alabanzas que en el Cielo y en la tierra resuenan en honor vuestro,

Por los milagros que Dios hace para glorificar vuestras imágenes y confirmar vuestro

culto,

Por las excelencias de vuestro Corazón que no alcanzan las inteligencias humanas ni

angélicas,

A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: Os suplico, dulcísima Madre

mía.

Que me alcancéis amaros siempre,

Que me alcancéis imitaros para ser mejor hijo de vuestro Corazón,

Que me alcancéis ganar muchos corazones para vuestro amor,

Que me alcancéis morir con vuestro nombre en los labios y vuestro amor en el corazón,

Que me alcancéis estar muy cerca de Vos en el Cielo,

Oración: Oh Jesús, que hicisteis tan amable a María y que en la persona de san Juan nos la disteis por Madre, conceded a los que nos gloriamos de ser sus hijos que la amemos tierna y fervorosamente, para llegar así con más eficacia y prontitud a amaros a Vos, que con el Padre y el Espíritu Santo vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.

Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

La solemnidad del Sagrado Corazón es la “fiesta del amor”: Jesús quiso mostrarnos su corazón como el corazón que tanto amó. Pienso en lo que nos decía san Ignacio, nos indicó dos criterios sobre el amor. Primero: el amor se manifiesta más en las obras que en las palabras. Segundo: el amor está más en dar que en recibir. Jesús nos dice: Yo conozco a mis ovejas. Es conocer una por una, con su nombre. Así nos conoce Dios: no nos conoce en grupo, sino uno a uno. Porque el amor no es un amor abstracto, o general para todos; es un amor por cada uno. Y así nos ama Dios. Dios se hace cercano por amor y camina con su pueblo. Y este caminar llega a un punto inimaginable: jamás se podría pensar que el Señor mismo se hace uno de nosotros y camina con nosotros, y permanece con nosotros, permanece en su Iglesia, se queda en la Eucaristía, se queda en su Palabra, se queda en los pobres y se queda con nosotros caminando. Ésta es la cercanía. El pastor cercano a su rebaño, a sus ovejas, a las que conoce una por una (Papa Francisco).

Libro de las letanías (XVI): Letanía de Nuestra Señora «María, Madre de la Iglesia»

Letanía de Nuestra Señora “María, Madre de la Iglesia”

Esta letanía se inspira en el capítulo VIII de la Constitución Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, en que se habla de María y la función que tiene la Virgen en la Iglesia.

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

V/. Dios Padre, creador nuestro.

R/. Ten piedad de nosotros

V/. Dios Hijo, redentor nuestro.

R/. Ten piedad de nosotros

V/. Dios Espíritu Santo, santificador.

R/. Ten piedad de nosotros

V/. Trinidad Santa, único Dios.

R/. Ten piedad de nosotros

A las invocaciones que vienen a continuación, se contesta: Ruega por nosotros

Santa Madre de Dios.

Virgen María de Nazaret.

Hija predilecta del Padre.

Virgen escogida desde siempre.

Madre predestinada.

Hija de Adán.

Criatura nueva.

Elegida entre los humildes.

Elegida entre los pobres.

Humilde esclava del Señor.

Mujer toda santa.

Llena de gracia.

Virgen bienaventurada.

Virgen inmaculada.

Virgen de Pentecostés.

Madre de Dios entre nosotros.

Madre de Jesús.

Madre del Redentor.

Madre de los vivientes.

Madre de los hombres.

Madre de los fieles.

Madre del Pueblo de Dios.

Tú, que diste la Vida al mundo.

Tú, cooperadora del Señor.

Tú, colaboradora en la obra del Señor.

Tú, que sufriste con el Hijo.

Tú, Reina del universo.

Figura y modelo de la Iglesia.

Madre de la Iglesia.

Ejemplo de santidad.

Fuerza de los elegidos.

Madre de los cristianos.

Virgen, abogada nuestra.

Virgen, auxilio nuestro.

Virgen, mediadora de todas las gracias.

María, signo seguro de esperanza.

María, consuelo del Pueblo de Dios en camino.

V/. Ruega por nosotros, modelo de la Iglesia, casa y escuela de comunión.

R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

V/. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.

R/. Perdónanos, Señor.

V/. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.

R/. Escúchanos, Señor.

V/. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.

R/. Ten piedad de nosotros.

V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios:

R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oración

Padre, amigo de los hombres, presencia inefable, guía a tu pueblo en las dificultades de la vida. Te damos gracias porque has bendecido nuestra tierra, escogiendo a la Virgen para ser Madre de tu Hijo y de todos los vivientes. Te rogamos que el mismo Espíritu, implorado por María con los apóstoles, ilumine nuestro caminar, nos infunda su amor y sea para todos el consuelo y la paz. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.