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Diccionario catequético (Bienaventuranzas – Bonifacio VIII)

Bienaventuranzas. Son las ocho alabanzas en las que, al comienzo del sermón de la montaña, Jesús promete el reino de Dios a los pobres de espíritu, a los pacíficos, a los misericordiosos, etc. Constituyen un resumen de la verdadera vida evangélica y se llaman así porque comienzan con la expresión: “Bienaventurados…”

Las Bienaventuranzas

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos.

Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.

Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios.

Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados  los que padecen persecución por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los Cielos.

Bienestar. Es la abundancia de las cosas necesarias para vivir bien.

Bigamia. Es el estado del hombre o de la mujer que se casa por segunda vez, viviendo su primer cónyuge.

Bioética. Palabra procedente del griego: bios (vida) y ezos (ética). Es la parte de la Moral que estudia la vida humana desde la concepción hasta la muerte.

Bipartidismo. Es una organización política que posibilita la alternancia en el poder de dos partidos, según la elección y decisión del pueblo.

Blas. Santo. Vivió en el siglo IV. Médico y obispo de Sebaste, en Armenia. Se le invoca como abogado contra todos los males y afecciones de garganta.

Blasfemar. Es decir palabras o hacer gestos injuriosos contra Dios, la Virgen o los santos.

Blasfemia. Etimológicamente significa dañar la fama. Es todo dicho, hecho o gesto injurioso a Dios, a sus santos o a la religión. Es siempre pecado grave.

Bonifacio VIII. Papa. Ocupó la Sede romana desde diciembre de 1294 a octubre de 1303. Con la bula Antiquorum habet fidem, convocó el primer Jubileo de la Iglesia Católica, celebrado en el año 1300. Su enfrentamiento con el rey Felipe IV el Hermoso de Francia hizo que escribiera la bula Unam Sanctam, que recoge la doctrina teológica, elaborada en el Medievo, de los dos poderes, el espiritual y el temporal, y el sometimiento de éste segundo al primero.

Los diez mandamientos de la alegría

Los 10 mandamientos de la alegría

1. La alegría pedirás a Dios cada mañana fielmente.

2. Calma y sonrisa mostrarás incluso en casos de disgusto.

3. En el corazón volverás a decir: Dios que me ama está siempre presente.

4. Sin cesar tú te aplicarás a ver el lado bueno de los demás.

5. La tristeza tú desterrarás de ti implacablemente.

6. Quejas y críticas evitarás. Nada hay más deprimente.

7. A tu trabajo te dedicarás con un corazón gozoso y alegre.

8. A los visitantes reservarás una acogida siempre benévola.

9. Los sufrimientos reconfortarás olvidándote de ellos totalmente. Piensa siempre en positivo.

10. Repartiendo por todas partes la alegría tú la tendrás en primer lugar para ti seguramente.

(Gastón Courtois)

¿Qué son las Órdenes militares?

Órdenes militares. Surgieron en la Edad Media como la fusión del ideal monástico y de la lucha contra los infieles. Sus miembros eran al mismo tiempo monjes y soldados. Vivían bajo una regla aprobada por la Santa Sede, y además de los consejos evangélicos -pobreza, castidad y obediencia- solían hacer un cuarto voto, que era el de consagrarse a la guerra contra los infieles. Estas Órdenes militares eran al mismo tiempo un ejército siempre dispuesto a defender los territorios cristianos de la amenaza de los enemigos de la fe.

Mesías

Mesías. Término hebreo. Significa: ungido. Con esta palabra se designaba en el Antiguo Testamento al futuro salvador de Israel, cuya venida anunciaban los profetas. Y es título aplicado a Jesucristo como Salvador del mundo.

Manifestaciones mesiánicas de Cristo

Durante su vida pública, Jesús de Nazaret se manifestó varias veces como el Mesías anunciado por los profetas.

a) En primer lugar, en su bautismo en el río Jordán (cfr. Mt 3, 13-17).

b) Con sus milagros, que asombraban a los apóstoles y a las multitudes (cfr. Jn 6, 1-15).

c) Con sus enseñanzas, que llevan a las gentes a exclamar: Jamás nadie ha hablado como este hombre (Jn 7, 46).

d) Pedro lo confiesa abiertamente: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo (cfr. Mt 16, 13-16).

e) Después de resucitar a Lázaro, las multitudes entusiasmadas le vitorean en su entrada triunfal en Jerusalén: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel! (cfr. Jn 12, 12-18).

Clases de males

Mal. Es la ausencia de una perfección que un ser debiera poseer. El mal físico tiene su origen en la naturaleza; el mal moral (pecado), en el libre albedrío. El mal es lo que se opone al bien. Alude a defecto, falta, privación de un bien debido. Entendemos comúnmente por mal todo aquello que contraría los deseos, exigencias o necesidades de los seres, originando, al menos en el hombre, sufrimiento y dolor. Hay males físicos y morales. El mal moral es debido al desorden de la voluntad libre. El origen y el sentido del mal es uno de los problemas insolubles de la Filosofía.

Mal físico. Es la privación de un bien natural. Puede consistir en una enfermedad, en una catástrofe, en la pérdida de bienes materiales, etc.

Mal moral. Equivale, ante todo, al pecado, es decir, a la desobediencia voluntaria a la ley de Dios.

Magisterio de la Iglesia

Magisterio de la Iglesia. Es la misión confiada por Cristo a los apóstoles y sus sucesores para que con la autoridad del mismo y en su nombre, propaguen y conserven la verdad revelada.

El Magisterio al servicio de la palabra de Dios

El Magisterio no está por encima de la palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído (Concilio Vaticano II, Constitución Dogmática Dei verbum, n. 86).

Magia

Magia. Es el arte de conseguir, por medios ocultos o con ayuda del demonio, algún efecto maravilloso que supera o parece superar las fuerzas humanas. No debe confundirse con la prestidigitación o magia blanca, que consiste en juegos de manos hechos con habilidad o destreza, o en hacer cosas maravillosas con medios naturales, como trucos o rampas desconocidos para quienes los contemplan.

Madre de Dios

Madre de Dios. La Virgen María es Madre de Dios por ser madre de Jesucristo, y en Jesucristo sólo hay una persona, que es la persona divina. La Iglesia celebra el día 1 de enero la solemnidad de Santa María, Madre de Dios.

Júbilo en el pueblo cristiano

La Maternidad divina de María fue definida como verdad de fe en el Concilio de Éfeso. El pueblo entero de la ciudad de Éfeso, desde las primeras horas de la mañana hasta la noche, permaneció ansioso en espera de la resolución… Cuando se supo que el autor de las blasfemias (Nestorio) había sido depuesto, todos a una voz comenzamos a glorificar a Dios y a aclamar al Sínodo, porque había caído el enemigo de la fe. Apenas salidos de la iglesia, fuimos acompañados con antorchas a nuestras casas. Era de noche: toda la ciudad estaba alegre e iluminada (San Cirilo de Alejandría, Epístola XXIV).

Madre de Dios

Madre de Dios. La Virgen María es Madre de Dios por ser madre de Jesucristo, y en Jesucristo sólo hay una persona, que es la persona divina. La Iglesia celebra el día 1 de enero la solemnidad de Santa María, Madre de Dios.

Júbilo en el pueblo cristiano

La Maternidad divina de María fue definida como verdad de fe en el Concilio de Éfeso. El pueblo entero de la ciudad de Éfeso, desde las primeras horas de la mañana hasta la noche, permaneció ansioso en espera de la resolución… Cuando se supo que el autor de las blasfemias (Nestorio) había sido depuesto, todos a una voz comenzamos a glorificar a Dios y a aclamar al Sínodo, porque había caído el enemigo de la fe. Apenas salidos de la iglesia, fuimos acompañados con antorchas a nuestras casas. Era de noche: toda la ciudad estaba alegre e iluminada (San Cirilo de Alejandría, Epístola XXIV).

Diccionario catequético: Inseminación artificial – Inseminación artificial heteróloga

Inseminación artificial. En Zoología, consiste en situar las células germinales masculinas (espermatozoides) en condiciones de poder realizar la unión fecundante con las femeninas (óvulos), estando, por tanto, ausente la acción directa del macho en el proceso reproductor. En la especie humana, la inseminación artificial consiste en el empleo de algún artificio para introducir el semen en el tracto genital de la mujer. El Magisterio de la Iglesia considera moralmente ilícita la inseminación artificial.

Inseminación artificial homóloga. Es la técnica dirigida al logro de una concepción humana mediante la transferencia a las vías genitales de una mujer casada del semen previamente tomado del marido.

Inseminación artificial heteróloga. Es la técnica dirigida a obtener una concepción humana mediante la transferencia a las vías genitales de la mujer del semen previamente recogido de un donador diverso del marido.