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Respuesta clara de un obispo a una calumnia hecha por un socialista

El sábado 9 de mayo, festividad de la Virgen de los Desamparados, la imagen de la patrona de Valencia fue expuesta para la veneración de los fieles que pasaran por allí. Pocas decenas se encontraban en la plaza, y guardaron entre sí la distancia de seguridad, en presencia de la Policía Municipal, que no sancionó a nadie.

Pero el concejal socialista hizo un comunicado considerando “muy grave” lo sucedido, afirmando que se habían violado las condiciones del estado de alarma y que se informaría a la Delegación de Gobierno por si procedía una multa contra el arzobispado. El mismo alcalde de la capital del Turia, Joan Ribó, se desmarcó de esta interpretación, señalando que no consideraba que se hubiese incumplido ninguna norma.

Por su parte, el cardenal Cañizares respondió al concejal con una enérgica carta abierta: “Siento desmentirle, defender la verdad y decirle que se ha equivocado usted plenamente…  ¿Alguien ha prohibido esto: abrir las puertas de un templo y mostrar dentro del templo una imagen de devoción en el pueblo? ¿Qué ley prohíbe esto? ¿Me puede mostrar algún texto legal? Con toda rotundidad, claridad, verdad y firmeza, y con toda esa libertad que usted querría, por lo visto, cercenar y suprimir, lamento decirle que usted miente sin paliativo alguno”.

El prelado le recuerda que por parte de la Iglesia “se está cumpliendo fiel y escrupulosamente la legalidad”, disposiciones que el edil, “paradójicamente, ignora o desconoce”.

“Por ello mi asombro y perplejidad es mayúscula por la falsedad que usted ha difundido”, continúa el cardenal Cañizares: “Y no venga diciendo que una institución como la Iglesia debería dar ejemplo a la ciudadanía, naturalmente que debe darlo, y, gracias a Dios, lo está dando admirablemente… ¿Por qué miente y acusa? Hace usted algo tan deleznable y denigrante como hizo Nerón en la Roma del Imperio”, dijo en referencia a los infundios sobre los cristianos propalados por el emperador para justificar su persecución.

“Siento decirlo, los hechos son los hechos, aunque usted me amenace con una investigación para elevar un informe a la autoridad competente. ¿A qué autoridad se refiere cuando me amenaza con la autoridad competente, cuál es esa autoridad competente en este caso? Puede hacerlo si quiere, pero ya sabe que la calumnia y la falsedad no son de recibo en una sociedad respetuosa de libertades inalienables”, afirma.

El cardenal Cañizares añade que muchos valencianos han agradecido el gesto de que la Virgen se asomase a la plaza para amparar a sus protegidos: “Parece que usted ignora a los valencianos y que no le importa ir contra ellos y lo que ellos verdaderamente quieren. Sea usted sincero y no caiga tan bajo al cometer esta ruindad o mezquindad, que sólo por ignorancia, por error, por odio o por ideología, se puede cometer”.

El arzobispo de Valencia concluye perdonando al concejal por “la calumnia”, pero recordando que no sucede por casualidad: “Observo que sigue a pie juntillas la ideología marxista: la mentira por delante, es un arma política, y, cuanto peor, mejor”.

Caridad heroica de santa Teresa de Calcuta

La madre Iglesia enseña a estar cerca de quien está abandonado y muere solo. Es lo que hizo santa Teresa por las calles de Calcuta. La misericordia da la paz a quien parte y a quien permanece, haciéndonos sentir que Dios es más grande que la muerte, y que permaneciendo en Él incluso la última separación es un “hasta la vista”… esto lo había entendido bien santa Teresa. Le decían: Madre, esto es perder tiempo. Encontraba gente moribunda por la calle, gente a la que empezaban a comer el cuerpo las ratas de la calle, y ella los llevaba a casa para que pudieran morir limpios, tranquilos, acariciados, en paz. Ella les decía “hasta la vista”, a todos estos… Y ellos los esperan, allí (en el Cielo), en la puerta, para abrirles la puerta del Cielo (Papa Francisco).

La Iglesia perseguida

No digáis que la Iglesia fue siempre aliada de los poderosos y, por tanto, cómplice de la esclavitud de los pueblos. El Cristianismo nació como una promesa de liberación, y por eso fue combatido ferozmente por los príncipes de las naciones. Repasad la historia de la Iglesia y veréis que todos, desde los emperadores de los primeros siglos hasta los gobiernos de nuestra época, se han opuesto a los cristianos y los han diezmado.

(Papini, Carta de Celestino VI a los hombres)

Sin complejos

El presidente de los Estados Unidos, Trump: Compromiso por la fe y le religión.

En un discurso, de esos que ningún político haría por considerarlo políticamente incorrecto, Trump sale en defensa de la religión. He aquí el texto:

Queremos que nuestros pastores habléis, queremos sus voces en el discurso político y queremos que nuestros hijos conozcan las bendiciones de Dios.

La escuela no debe ser un lugar que se expulse la fe y la religión, sino que debe recibir la fe y la religión con unos enormes brazos abiertos.

La fe nos inspira para ser mejores, más fuertes, más solidarios y generosos, y más decididos a actuar en defensa altruista  y valiente del bien y de la justicia.

Ya es hora de detener los ataques a la religión. Acabemos con la discrminación contra las personas de fe.

Nuestro gobierno fomentará y protegerá de nuevo la libertad religiosa. La familia es el fundamento de la forma de vida en Estados Unidos, y nos sentimos orgullosos de estar con todos vosotros para promover y defender los valores familiares.

Estamos aquí para celebrar dos valores que siempre han estado unidos: la fe y la libertad. Estamos unidos porque la libertad procede de nustro Creador.

La autoridad divina nos dio nuestros derechos y ninguna fuerza en la tierra nos los podrá quitar nunca.

Los burócratas creen que pueden dirigir vuestras vidas, rechazar vuestros valores y deciros cómo tenéis que vivir.

Pero sabemos que son las familias y las iglresias, y no los funcionariuos del Estado, quienes saben mejor cómo crear una comunidad fuerte y amorosa.

Sabemos que son los padres, y no los burócratas, quienes saben mejor cómo educar a los hijos y crear una sociedad próspera. Y por encima de todo, sabemos algo más: que en Estados Unidos no adoramos al Estado, adoramos a Dios. ¿Está claro? 

Adoramos a Dios.

 

 

 

Mártires contemporáneos

(Yo soy el pan de la vida). Al igual que el primer mártir de la Iglesia, san Esteban, también los que padecen hoy el martirio no buscan otro pan que no sea Jesús, su único pan. ¡En estos días, cuantos Esteban hay en el mundo! Pensemos en nuestros hermanos degollados en una playa de Libia. Pensemos en ese chiquillo quemado vivo por sus compañeros, por ser cristiano. Pensemos en esos emigrantes que, en alta mar, fueron tirados al mar, por ser cristianos. Pensemos, en esos etíopes asesinados, antes de ayer, por ser cristianos y en tantos otros… Tantos otros que no sabemos, que sufren en cárceles, por ser cristianos… Hoy la Iglesia es Iglesia de mártires: ellos sufren, dan su vida y nosotros recibimos la bendición de Dios por su testimonio (Papa Francisco, 21.IV.2015).

Persecuciones a los cristianos

Persecuciones

En los Hechos de los Apóstoles se narra que los sumos sacerdotes y los jefes de la ciudad hicieron encarcelar a los Apóstoles, ordenándoles que no enseñaran más en su nombre. Pero Pedro y los otros Once respondieron: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús…” Entonces hicieron flagelar a los Apóstoles y les ordenaron nuevamente que no hablaran más en el nombre de Jesús. Y ellos se marcharon, “contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús”. ¿De dónde les venía la alegría y la valentía del anuncio, a pesar de los obstáculos y las violencias? Cuando una persona conoce verdaderamente a Jesucristo y cree en Él, experimenta su presencia en la vida y la fuerza de su Resurrección, y no puede dejar de comunicar esta experiencia. Y si esta persona encuentra incomprensiones o adversidades, se comporta como Jesús en su Pasión: responde con el amor y la fuerza de la verdad (Papa Francisco).

Alegría en la tercera edad

Alegría en la tercera edad.

Toda la sociedad tiene una deuda moral con los ancianos y con razón se ha dicho que el modo en que los pueblos tratan a sus mayores revela su calidad humana. Los cristianos sabemos que la vida del hombre tiene un carácter trascendente; que después de trapasar las diferentes etapas dentro del proceso de crecimiento humano, la madurez es una puerta al infinito, a la eternidad.

Los últimos años de la vida son todo lo contrario a un túnel sombrío que aboca en la muerte como anonadamiento. Partiendo de la concepción cristiana del hombre se ve claro que no tiene sentido el deseo de tantos que anhelan la muerte simplemente para verse libres de las limitaciones que lleva consigo la vejez.

Pero hablemos de la vida y de sus posibilidades porque dentro de la familia cristiana los abuelos están llamados a compartir el gran tesoro de la experiencia. La familia necesita de los abuelos porque ellos pueden colaborar en la estabilidad familiar, la animación de la vida social y la conservación y transmisión de los valores del espíritu. Una persona mayor que verdaderamente crea en Dios es una joya de la que nadie querría desprenderse, es un a bendición para la familia.

El testimonio de un joven fugitivo

Antonio Dalmases Esteva. Ingeniero Industrial. Había nacido en Puigcerdá (España) el 24 de abril de 1919. En 1937, durante la guerra civil española, coincidió con san Josemaría Escriváen el paso de los Pirineos, para pasar de la zona republicana a la zona nacional. En Andorra se separó del grupo que acompañaba a san Josemaría, pero ocho días después, en la iglesia del Buen Pastor de San Sebastián, se encontró de nuevo con san Josemaría. Durante el resto de la guerra civil española el Fundador del Opus Dei le dirigió espiritualmente, por correo. Acabada la guerra, perdieron el contacto. Veinte años después, volvió a tener contactos con la Obra y en 1964 pidió la admisión como Supernumerario. En su diario personal dejó constancia del profundo impacto que le produjo la personalidad del Fundador del Opus Dei. Era padre de cinco hijos. Murió en Barcelona el 4 de diciembre de 1997.

En su Diario escribió:

Aquí tiene lugar el acto más emocionante del viaje: la Santa Misa. Sobre una roca arrodillado, casi tendido en el suelo, dice un sacerdote, que viene con nosotros, la Misa. No la reza como los otros sacerdotes de las Iglesias. Habla las oraciones en voz alta, llora casi y nosotros le imitamos, unos tendidos, otros arrodillados, otros medios sentados, aquél de pie; agarrados a unas piedras para no caernos. No se oye más que al Padre. Sus palabras claras y sentidas se meten en el alma. Nunca he oído una Misa como hoy, no sé si por las circunstancias o porque el celebrante es un Santo. La Sagrada Comunión es conmovedora; como casi no podemos movernos hay dificultad para administrarla, y esto que estamos todos agrupados en torno al altar. Todos vamos andrajosos, con barba de varios días, despeinados, cansados. Uno tiene el pantalón roto y enseña toda la pierna. Las manos sangran por los rasguños, los ojos brillan por las lágrimas contenidas y sobre todo está Dios entre nosotros en unas Hostias recortadas con unas tijeras presidiendo nuestra unión y llevándonos a la libertad. A Él ofrecemos nuestros sacrificios por España, por nuestros padres, por nuestros hermanos, por nuestra familia y por nuestros amigos que aquí se quedan, por nuestros compañeros que gimen en las cárceles, para que podamos volver a nuestros hogares… Luego, al despertar, se ha acabado la Misa.